Blog del Narco Alexa

Resurgimiento del Cártel de Tijuana, Eduardo Arellano Félix y «El Tigrillo» quedaron libres tras sapear

Eduardo Arellano Félix, alias “El Doctor”, ex líder del Cártel de Tijuana, ya se encuentra en libertad, según lo confirmó, este miércoles 18 de agosto.

Resurgimiento del Cártel de Tijuana, Eduardo Arellano Félix y El Tigrillo quedaron libres tras sapear

El Buró de Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP, por sus siglas en inglés).   “Podemos confirmarlo: Eduardo Arellano-Félix ya no está bajo la custodia del Buró de Prisiones”, indicó Donald Murphy, vocero del BOP, en un correo electrónico enviado al citado medio estadounidense, mismo que le preguntó respecto el estatus legal de quien fue operador financiero del clan de los hermanos Arellano Félix.

Sin embargo, Murphy no comentó nada a Univisión Noticias respecto a qué agencia policial estadounidense tiene ahora la custodia de Arellano Félix. “El BOP no proporciona información adicional sobre los reclusos que no están bajo custodia del BOP”, señaló el portavoz.

“Ni el Servicio de Inmigración y Protección Fronteriza (ICE), que se ha encargado de la deportación de varios capos mexicanos; ni la oficina de los US Marshals, que tiene el programa de testigos protegidos, respondieron a los mensajes enviados por este medio hasta la publicación de esta nota”, agregó la cadena, misma que recordó que en 2018, la salida de la cárcel de “El Doctor” estaba programada para el 29 de noviembre del 2021.

EDUARDO ARELLANO FÉLIX, “EL DOCTOR”, NO SERÁ DEPORTADO A MÉXICO, AFIRMA EBRARD

Ayer miércoles 17 de agosto, Marcelo Ebrard Casaubón, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), afirmó que Eduardo Arellano Félix, alias “El Doctor”, no sería deportado a México, ello después de que el Buró de Federal de Prisiones de Estados Unidos (BOP, por sus siglas en inglés) cambió el estatus de la fecha de liberación del capo sinaloense.

“Sí cambiaron el estatus, quiere decir que no va a ser deportado a México el miércoles […] presumimos que es por el cambio de calidad del interesado. Es decir, en otros casos lo han hecho cuando ya son testigos protegidos, puede que sea esa la razón, pero se la confirmó en el transcurso del día de hoy”, indicó el canciller mexicano, durante la conferencia de prensa matutina presidencial.

Tras permanecer nueve años preso en los Estados Unidos y otros cuatro años en una cárcel mexicana, el presunto narcotraficante y lavador de dinero, alias “El Doctor”, fue liberado del Complejo Correccional Federal Allenwood (FCI) de Pennsylvania, donde se encontraba hasta este miércoles 18 de agosto.

La libertad de uno de los principales líderes del Cártel Arellano Félix (CAF) -también conocido con los apodos de “El Gualín”, “El Abuelito”, “El Profe” o “El 13”- podría darse como beneficio del sistema de justicia norteamericano por su colaboración y buen comportamiento durante su encierro.

Eduardo Arellano Félix fue condenado el 19 de agosto del 2013, en la Corte Federal para el Distrito Sur de California, a 15 años de prisión, por dos de siete cargos que pesaban en su contra, por los delitos de lavado de dinero y conspiración para el uso de ganancias ilícitas en los Estados Unidos.

El acuerdo de la sentencia, de cuyos cargos “El Doctor” aceptó su culpabilidad meses antes, incluyó el decomiso de bienes materia delictiva por valor de 50 millones de dólares. En junio de 2013, cuando un juez federal en San Diego, California, lo sentenció a 15 años de prisión, la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) expresó: “la organización de los Arellano Félix está acabada”.

Aunque Arellano Félix, solo llevaría nueve años preso en EE.UU., después de su extradición el 31 de agosto de 2012, las autoridades estadounidenses le cuentan los casi cuatro años que estuvo detenido en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) Número 1, El Altiplano -ubicado en el municipio de Almoloya de Juárez, en el Estado de México-, en espera de que se resolviera su entrega material.

Aunque se desconocen detalles y la confirmación de autoridad formal estadounidense respecto a la liberación de “El Doctor”, fuentes cercanas al penal de baja seguridad de Pennsylvania -donde el capo se encuentra registrado con el número de expediente administrativo 04117-748-, refirieron que su egreso es una versión que se escucha con insistencia.

Desde el 4 de diciembre del 2003, cuando la Corte Federal de Distrito para el Distrito Sur de California dictó la orden de arresto en contra del operador financiero del CAF, se le reclamaba por la comisión de conductas ilícitas equiparables en México a delincuencia organizada, con el fin de cometer delitos contra la salud y lavado de dinero, así como asociación delictuosa.

“Iniciando por el año 1986, Eduardo Arellano Félix y sus hermanos se convirtieron en los cabecillas de una empresa de tráfico de drogas con sede en Tijuana, Baja California, México, de la cual Eduardo era un integrante”, decía la ficha diplomática mediante la cual el Gobierno estadounidense formuló la solicitud de extradición de “El Doctor” a la Cancillería mexicana, el 4 de mayo del 2007.

“Desde ese entonces, durante la década de los 90 y hasta la fecha, la organización Arellano Félix ha empleado el uso de la violencia y ha recurrido a la corrupción, a fin de controlar el flujo de cocaína, marihuana y otras sustancias controladas que entran a los Estados Unidos desde las franjas fronterizas de Baja California”, señalaba el Gobierno de EE.UU.

“La organización cuenta con tres áreas principales de operación: el área de operaciones de importación y distribución de Tijuana, el área de operaciones de importación y distribución de Mexicali, y por último, el área de maniobras generales (homicidios, sobornos patrullajes, etcétera)”, insistía la ficha diplomática.

“Los integrantes de la organización Arellano Félix, están asociados mediante el territorio que ellos controlan por su alianza pactada con los hermanos Higuera Guerrero y por los diversos patrones de delitos en los que ellos se involucran”, agregaba el Gobierno estadounidense.

“Con el fin de proteger el monopolio ejercido en las zonas de la frontera norte, la organización Arellano Félix, reclutó y entrenó a personas, de entre las que se encontraban pandilleros de la ciudad de San Diego, California, para que fueran integrantes especializados de un grupo de maniobras”, decía la ficha diplomática.

“Sus actividades incluían en patrullaje de las calles de Tijuana, para buscar a personas involucradas en el tráfico de drogas ‘no autorizado’, para luego secuestrarlas o asesinarlas. Los integrantes de la organización también se trasladaban a otros lugares tanto de México como de Estados Unidos de América, para asesinar a traficantes rivales, oficiales de procuración de justicia que no cooperaran con ellos y a personas de quienes se sospechaban eran informantes”, agregaba el Gobierno de EE.UU.

“Con el fin de equipar a los integrantes del área de maniobras, la organización Arellano Félix, compró armas en los Estados unidos y las pasó de contrabando a México. La organización Arellano Félix, sobornó sistemáticamente a un grupo de oficiales de procuración de justicia y militares corruptos, quienes usaban su puesto oficial (y a sus subordinados) para brindar protección a los integrantes de alto rango de la organización, al igual que a los embarques de droga”, decía la ficha diplomática.

“Asimismo, estos oficiales corruptos, protegían a los integrantes de alto rango de la organización de ser arrestados, informaban a la organización de las actividades que la justicia pretendía en contra de sus operaciones y les regresaban los narcóticos confiscados”, abundaba el Gobierno estadounidense.

“La organización Arellano Félix, empleó a una red de mensajeros para que llevaran las ganancias de la venta de drogas obtenidas en Estados Unidos a los integrantes de la organización que estaban en México y ellos lo hacían como era su costumbre, en envíos de bultos de moneda corriente estadounidense, los cuales escondían en vehículos de pasajeros”, indicaba el Gobierno de EE.UU.

“Después este dinero estadounidense fue usado para sobornar a los oficiales mexicanos corruptos y fue invertido en nuevos embarques de narcóticos. El dinero usado para pagar los nuevos envíos de narcóticos, en particular el dinero pagado a los proveedores colombianos de cocaína, se enviaba en efectivo, mediante giros y en cheques bancarios emitidos a nombre de negocios ficticios”, señalaba la ficha diplomática.

“Desde el momento en que Eduardo Arellano Félix tomó parte activa en la organización, él se convirtió en la compañía constante y consejero de Alberto Benjamín Arellano Félix. Eduardo Arellano Félix estuvo involucrado en todas las decisiones de mayor importancia de la empresa y además fue consultado en las mismas, como la organización de cargamentos grandes de cocaína y el secuestro y asesinato de los ‘enemigos’ de la organización. Asimismo, él estuvo a cargo de manejar las finanzas de la organización”, decía el Gobierno de EE.UU.

“Eduardo Arellano Félix es ciudadano mexicano. Nació el 10 de noviembre de 1956 en México, es de origen hispano, mide entre 1.77 y 1.82 metros aproximadamente y pesa entre 86 y 90 kilogramos aproximadamente. Tiene cabello castaño y ojos color café. Esta solicitud es urgente porque se cree que Eduardo Arellano Félix se encuentra localizado en México, en este momento”, insistía el Gobierno estadounidense.

¿QUIÉN ES EDUARDO ARELLANO FÉLIX?

Eduardo Arellano Félix nació en Culiacán, Sinaloa, el 11 de octubre de 1956. Es un médico egresado de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG). Fue aprehendido por agentes federales mexicanos el 30 de octubre del 2008.

“Ahorita lo que tiene de manera muy puntual es la flagrancia en los delitos que cometió por la posesión de armas de fuego”, entre ellas un rifle de asalto AK-47 -mejor conocido como “cuerno de chivo”-, según dijo Facundo Rosas Rosas, entonces subsecretario de Estrategia e Inteligencia policial de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del Gobierno Federal.

“El Doctor”, de 64 años de edad, fue entregado por la Policía Federal Ministerial en extradición, el 31 de agosto del 2012, a los oficiales del Cuerpo de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshal) y de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA), en el aeropuerto internacional de Toluca, EDOMEX.

El 3 de agosto del 2012, en revisión principal, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito, por unanimidad de votos de los Magistrados, confirmó la negativa de amparo dictada por el Juez Quinto de Distrito en Materia de Amparo y de Juicios Civiles Federales en el Estado de México.

El 12 de julio del 2011, el recurso de revisión hecho valer por la defensa de Eduardo Arellano Félix contra la negativa de amparo fue radicado en el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Penal del Segundo Circuito.

El 27 de mayo del 2011, el Juez Quinto de Distrito en Materia de Amparo y de Juicios Civiles Federales en Toluca, en el juicio de amparo indirecto 219/2010, negó y sobreseyó la protección de la justicia federal a Eduardo Arellano Félix, en contra de la orden de extradición.

El 23 de febrero del 2010, abogados del narcotraficante mexicano promovieron un juicio de amparo en un intento de frenar la extradición. La demanda fue formulada ante el Juez Quinto de Distrito en Materia de Amparo y de Juicios Civiles Federales en el Estado de México.

El 2 de febrero de 2010, el entonces Subsecretario de Relaciones Exteriores para América del Norte firmó el acuerdo administrativo que autorizó la extradición internacional de Eduardo Arellano Félix.

El 7 de enero del 2010, el Juez Decimocuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal, emitió la opinión jurídica, por la que estimó procedente la extradición del quejoso. El 30 de octubre del 2008, la entonces Procuraduría General de la República (PGR) declaró debidamente cumplimentado el mandamiento judicial en contra de “El Doctor” Arellano.

El 25 de julio del 2007, el Juez Decimocuarto de Distrito de Procesos Penales Federales en el Distrito Federal dictó orden de detención provisional con fines de extradición internacional en contra de Eduardo Arellano Félix (Causa penal 3/2007-C).

Eduardo y su hermana, Enedina Arellano Félix se convirtieron en los líderes del cártel luego de que su hermano Javier, fuera arrestado por las autoridades estadounidenses en Baja California, el 16 de agosto del 2006. Su hermano Ramón Arellano Felix fue asesinado en un tiroteo con la entonces Policía Federal, en Mazatlán, en febrero del 2002. Su otro hermano, Benjamín Arellano Félix, fue detenido en marzo del 2002.

TAMPOCO SE SABE NADA DE “EL TIGRILLO”

Univisión Noticias también indicó que nada se sabe del paradero de Francisco Rafael Arellano Félix, alias ‘El Tigrillo’, el último de dicha dinastía criminal en ser traído ante la justicia de EE.UU. “Tanto el Distrito Sur de California de la Fiscalía federal, como la DEA, declinaron comentar sobre la ubicación del último jefe del clan de los Arellano Félix. El Buró de Prisiones solo dijo que no lo encontraba en su sistema”, indicó el medio.

Mark Adams, quien aún es representante legal de Arellano Félix, tampoco quiso hablar sobre su cliente. “No tengo ninguna información que pueda revelar, lo siento”, dijo Adams a Univisión Noticias. “¿Sigue usted siendo su abogado?”, le preguntó el medio a lo que el litigante respondió que sí, pero no quiso indicar si sigue en prisión.

Según documentos judiciales citados por Univisión Noticias, “El Tigrillo” ha participado a largo de varios años en decenas de entrevistas con agentes federales en las cuales proporcionó información “sustancial y significativa” que ayudó a identificar a capos de alto perfil y funcionarios corruptos.

También reveló los métodos de los narcotraficantes y accedió a testificar contra otros capos, según describió el juez Larry Alans Burns, de la Corte Federal del Distrito Sur de California, con sede en San Diego, por lo que “El Tigrillo” logró que redujeran su condena a cadena perpetua que le impusieron en 2007 y recibió otra a 23 años de cárcel en 2014.

Te puede interesar:  “Lo perdí todo”, dice Félix Gallardo del Cártel de Guadalajara, sólo espera la muerte en prisión

En una moción, su defensor legal reclamó que el Gobierno de EE.UU. había sido “demasiado tacaño” al recompensarlo y pidió que bajaran la condena a 19 años. Sin embargo, un juez rechazó dicha solicitud señalando que solo una larga condena evitaría que el Cartel de Tijuana “resucite bajo su liderazgo”.