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Se subió a una bicicleta de niño, pedaleo rápido, ¡“Ardilla”! le gritaron, volteo y ahí supieron que era el

Pequeñito de estatura, con el rostro como comprimido, bigote ralo, asomados los dientes, salió corriendo de la casa donde se escondía en Nuevo Laredo.

Se subió a una bicicleta de niño, pedaleo rápido, ¡“Ardilla”! le gritaron, volteo y ahí supieron que era el

Se trepó a una bicicleta de niño y empezó a pedalear tan duro como le dieron las piernas.  –¡“Ardilla”! –le gritaron sus captores.  Salvador Alfonso Martínez Escobedo cometió el error de voltear. Respondió al llamado.  Los integrantes de las Fuerzas Especiales que lo perseguían supieron que era él. Rápido lo rodearon y detuvieron.

Pequeño de estatura, con una sonrisa descarada, mirada retadora, despeinado y sin rasurar, así fue presentado ante los medios de comunicación, por la Secretaría Marina (Semar), Salvador Alfonso Martínez Escobedo, «El Comandante Ardilla», jefe de «Los Zetas» en el noreste del país. Era el 8 de octubre del 2012.

La captura era importante, «El Comandante Ardilla» era uno de los hombres más sanguinarios del cártel.

Autoridades lo señalaron como responsable de la masacre de 72 migrantes en San Fernando, en Tamaulipas, hecho que cumplió 10 años este 23 de agosto.

También lo acusaron de la fuga de 151 reos del penal de Nuevo Laredo, en diciembre del 2010, y la de 132 prisioneros de la cárcel de Piedras Negras, en septiembre del 2012.

Sin embargo, fue más importante lo que las autoridades hallaron en una de las casas que catearon de Martínez Escobedo: un álbum de fotos.

Las fotografías eran de la boda de «El Comandante Ardilla» que se había celebrado en 2010, dos años antes de su captura, cuando «Los Zetas» se encontraban en su auge criminal.

A la celebración acudieron integrantes de alto nivel de «Los Zetas», miembros que las autoridades tenían identificados, pero no sabían cómo eran físicamente y las pocas imágenes que tenían de ellos eran demasiado viejas.

El 10 de octubre del 2012, dos días después de la detención de «El Comandante Ardilla», Cuartoscuro difundió una fotografía que forma parte del albúm de bodas del líder zeta.

En ella se encuentra, vestido de negro y tenue bigote a «El Comandante Ardilla»; junto a él de camisa blanca desfajada y ligeramente obeso, Heriberto Lazcano, «El Lazca», entonces líder máximo de «Los Zetas».

Ambos capos se encuentran acompañados de dos mujeres, la esposa de Martínez Escobedo, vestida de blanco, y la pareja de Lazcano, de negro.

Así, la Marina pudo actualizar su información sobre el primer círculo de «Los Zetas» y poco a poco, cada uno de los asistentes de la boda fueron neutralizados. Aunque varios de ellos ya habían caído.

Ese mismo mes «El Lazca» fue abatido por elementos de la Semar en Progreso, Coahuila, su cuerpo fue robado de la funeraria donde se llevaba a cabo la autopsia, quedando como único registro una foto del capo. Fue sepultado en un panteón de Pachuca, Hidalgo.

Miguel Ángel Treviño Morales, «EL Z-40», sucesor de «El Lazca», quien también habría acudido a la boda, fue detenido en julio del 2013 en Anáhuac, Nuevo León, cerca de la frontera con Tamaulipas.

Omar Treviño Morales, «El Z-43», hermano y sucesor de «El Z-40», fue aprehendido el 4 de marzo del 2015 en San Pedro Garza García, Nuevo León. También estuvo en la celebración religiosa.

Carlos Alberto Oliva Castillo, «La Rana», fue detenido en octubre del 2011 en Saltillo, Coahuila. Autoridades lo señalaron como uno de los autores intelectuales del ataque al Casino Royale, en Monterrey, Nuevo León, el 25 de agosto de 2011, donde fallecieron 52 personas. Estuvo presente en las nupcias.

Jorge Luis de la Peña Brizuela, «El Pompín», señalado como líder de plaza de «Los Zetas» en Nuevo Laredo, Tamaulipas, fue abatido en agosto del 2012. Asistió a la boda.

Mauricio Guízar Cárdenas, «El Amarillo», fue detenido en septiembre del 2012, era jefe de «Los Zetas» en Tabasco, Veracruz, Chiapas, Campeche y Quintana Roo. Fue uno de los invitados de «El comandante Ardilla».

Fernando Galaviz, «El Pinky», fue detenido en marzo del 2013, en Coahuila. Jorge Santos Salazar, «El Comandante Gallo», abatido en enero del 2012. Ambos acudieron a la celebración.

Francisco Medina Mejía, alias «El Quemado», abatido en abril del 2012, por elementos del Ejército en Nuevo Laredo Tamaulipas, es señalado como otro de los autores intelectuales del ataque al Casino Royale. Estuvo presente en la boda.

Actualmente, «Los Zetas» se encuentran en declive, según la Administración para el Control de las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Fracturados en dos células enemigas, sobreviven a través del Cártel del Noreste y de «Los Zetas Vieja Escuela».

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De acuerdo con un documento de la Fiscalía General de la República (FGR), «Los Zetas» mantiene presencia únicamente en Tamaulipas.  Aunque se sabe que sus tentáculos aún llegan a estados como Nuevo León, Coahuila, Veracruz y San Luis Potosí.