Blog del Narco Alexa

Condenan a 58 años a “El Becerro”, cabecilla criminal en Puebla y Edomex

Adalberto Vázquez Blanco, presunto cabecilla criminal independiente, fue condenado a 58 años tras las rejas luego de que la Fiscalía General de la República (FGR).

Condenan a 58 años a “El Becerro”, cabecilla criminal en Puebla y Edomex

Acreditara sus delitos por delincuencia organizada y secuestro.  A través de la Fiscalía Especializada en materia de Delincuencia Organizada (FEMDO), la dependencia obtuvo sentencia condenatoria en contra de este sujeto conocido como el Becerro.

De acuerdo con las investigaciones, Vázquez Blanco era líder de un grupo delictivo independiente, cuyas operaciones ilegales fueron identificadas desde febrero de 2012 en Puebla y el Estado de México.  El 24 de octubre de 2012, el Becerro fue detenido por una orden librada bajo el índice del Juzgado de Distrito de Procesos Penales Federales en Puebla.

De modo que quedó interno en el Centro Federal de Readaptación Social No. 1 “Altiplano”, en Almoloya, Estado de México.  Luego de cinco días, se le dictó auto de formal prisión por su probable responsabilidad en la comisión del delito de delincuencia organizada.

Y fue hasta el 12 de febrero de 2013, que elementos de la entonces Policía Federal le cumplimentaron orden de aprehensión por reclusión por el delito de secuestro, y también se le dictó auto de formal prisión por dos secuestros.

Se le impuso sentencia condenatoria a Adalberto “V”, por su plena responsabilidad en los delitos mencionados, imponiéndole la pena 58 años de prisión y multa de cuatro mil 500 días

Para que el Becerro por fin fuera condenado antes tuvo qué pasar cerca de 10 años en procesos judiciales. Durante todo ese tiempo se encontró en prisión preventiva. Sobre sus presuntos cómplices o miembros de su grupo delincuencial, la FGR no dio a conocer mayores detalles.

Y es que lejos de consolidarse, la Fiscalía General de la República ha ido en claro retroceso a dos años de iniciar su transición y el 95.1% de los casos quedaron impunes, de acuerdo con un estudio de la organización México Evalúa.

En el informe “Observatorio de la Transición 2020”, cuya edición fue presentada el pasado 28 de abril, la asociación señaló que solamente se da una respuesta efectiva a 4.9% de los delitos conocidos en el ámbito federal, ya sea en términos de sentencia o con salida alterna.

Se trata de una investigación sobre las capacidades y desempeño de las fiscalías mediante el Modelo de Evaluación de la Transformación (Índice MET), la cual concluye que la FGR ha retrocedido.

“En vez de avanzar en dos años de transición, ha caminado para atrás, al pasar de un nivel global de 18.9% en 2019 a 11.9% en 2020″, destacó México Evalúa en un comunicado.

Todas las variables de transformación bajaron en 2020, respecto al año previo. Por ejemplo, el desarrollo normativo estaba en 22% y descendió hasta 9.9 porciento; a su vez, el ritmo de la transformación pasó de 20.2% a 10.3% entre 2019 y 2020; en cuanto a desarrollo institucional la disminución fue de 13.2 a 3.5 puntos porcentuales.

De cuatro atributos en efectividad y en lo correspondiente a la resolución hubo un decremento de 7.6 a 2.9%. Mientras que la confianza ciudadana subió de 21.4% a 25 por ciento.

Por otra parte, la percepción de corrupción de la FGR disminuyó 6.8 por ciento. En 2019, esa referencia estaba en 63.7 de porcentaje y para 2020 bajó a 56.9.

Además, la FGR ha ejercido una autonomía mal interpretada, de acuerdo con el análisis de México Evalúa. Y es que se observa una dependencia apartada de otras instituciones, mecanismos y ámbitos de gobierno.

“La Fiscalía y su titular han interpretado la autonomía de su institución como una carta abierta para operar sin transparencia, de manera aislada y para darle la espalda a otras instituciones, a la ciudadanía y sobre todo a las víctimas”, comentó Edna Jaime, directora de la organización.

Te puede interesar:  Lamentables los hechos de narcoviolencia que se viven en Guerrero

Mara Gómez, coordinadora del programa de Justicia en la organización, dijo que la transición no solo implica sustituir el nombre, sino implementar una persecución estratégica por fenómeno y no por caso.