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En nueve meses el CJNG de El Mencho se a apoderado de gran parte de la Ciudad de México

La expansión del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la Ciudad de México fue exponencial, pues en sólo nueve meses.

En nueve meses el CJNG de El Mencho se a apoderado de gran parte de la Ciudad de México

De noviembre 2019 (cuando se identificaron dos células en las alcaldías de Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc) a julio de este año, el grupo tiene ya una presencia importante en por lo menos seis demarcaciones, según corporaciones locales.  El análisis que realizó en noviembre de 2019 la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad (PGJ-CDMX) y la Policía de Investigación (PDI).

En el que se identificaron las principales zonas de operación de grupos delictivos, se destaca que, por ejemplo, La Unión Tepito tenía fuerte presencia en las alcaldías de Cuauhtémoc, Iztapalapa, Benito Juárez, Miguel Hidalgo y Venustiano Carranza, donde se dedicaba al narcomenudeo, la extorsión, el secuestro, la invasión de predios y la trata.

Cuando La U o La UVA, célula ligada directamente a Roberto Mollado Esparza El Betito, se instaló en la Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo, la Anti-Unión o La Rosa Nueva, de Sergio Flores Concha El Tortas, tenía presencia sólo en la Cuauhtémoc, mientras que Los Rodolfos tomaban fuerza en Iztapalapa, Iztacalco y Xochimilco.

A su vez, el Cártel de Tláhuac veía mermada sus actividades en Tláhuac, Milpa Alta y algunas zonas de Iztapalapa.

En 2019 se identificaron células del CJNG en Gustavo A. Madero y Cuauhtémoc, en cambio, luego de la desarticulación de otros grupos por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, detenciones que aumentaron una vez que Omar García Harfuch tomó el mando de la policía, subió la presencia del cártel.

El reporte expone que las células se han identificado en la Benito Juárez, Miguel Hidalgo, Cuajimalpa e Iztapalapa, y que reforzó su presencia en la Gustavo A. Madero, Cuauhtémoc, Tlalpan, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac.

“El problema es el mismo en todo el país: de manera voluntaria o involuntaria, las mismas policías le abren paso al grupo preponderante, que en este caso son los de Jalisco.

“Hay que voltear a ver el fenómeno de Santa Rosa de Lima, en Guanajuato, ¿qué pasó luego de que desmantelaron el grupo de El Marro?, pues lo que indica la lógica: los de Jalisco se apoderaron de todo.

“Lo mismo sucede aquí, pasó en Oaxaca, Veracruz, Guerrero, Michoacán, sólo por mencionar puntos donde ha quedado al descubierto el modus operandi del CJNG”, comentó Arnoldo García, especialista en delincuencia organizada del Colegio de la Frontera Norte (Colef).

En este sentido, Luis Hinojos, experto en delincuencia organizada, detalló que el trabajo de las autoridades locales debe ser integral, incluso con participación de las fuerzas federales, que deben aportar labor de inteligencia hasta presencia en los puntos más álgidos de la capital, así como reforzar las alcaldías que hacen frontera con Morelos y el Estado de México.

“El problema es que la policía local no sabe combatirlos, se necesita inteligencia, presencia y estrategia, no sólo de los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, también de la Policía de Investigación, porque lamentablemente esas corporaciones son las más endebles”, afirmó el especialista.

Durante los nueve meses en que se detuvieron a los principales líderes de los grupos de la delincuencia organizada en la Ciudad, como La Unión Tepito, Anti-Unión, Los Rodolfos y casi la desmantelación total del Cártel de Tláhuac, fue el mismo lapso que la organización transnacional preponderante en el país, el CJNG, poco a poco se apoderó de la capital.

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En este sentido, ambos especialistas advitieron que si se niega la presencia de grupos transnacionales en la Ciudad, se cometerá el error de Miguel Ángel Mancera: “Hay que poner atención en lo que sucede, ya no son los de Tepito o los de Tláhuac, el Gobierno debe estar consciente de que el problema es más grave. Ya lo aceptó el jefe de la policía, sus superiores deben aceptarlo también”, detalló García.