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CJNG, Los Rojos y Los Ardillos: Carteles que le gustan descuartizar o quema vivos a sus rivales

Podría hacerse un recuento de los muertos de los últimos meses en Guerrero, los asesinados, la manera en que aparecieron los cuerpos, tiroteados, descuartizados o quemados vivos.

CJNG, Los Rojos y Los Ardillos Carteles que le gustan descuartizar o quema vivos a sus rivales

Guerrero, esa enorme cicatriz de tierra y piedras que parte al país por la mitad,  El estado — con 3,533 millones de habitantes— no ha logrado contener las embestidas del narco. Los asesinatos, secuestros y extorsiones se han sucedido en uno de los principales canales de paso para la distribución de marihuana y opio. En un informe publicado por The International Crisis Group sobre la situación de violencia en Guerrero, se informa que al menos 40 grupos luchan por un diverso portafolio criminal con altísimas tasas de impunidad.

La proliferación de organizaciones criminales en el estado, se remontan a la muerte del capo mexicano, Arturo Beltrán Leyva en 2009, que supuso un golpe certero al avispero. Algunos de los viejos secuases del cabecilla de los Beltran Leyva se fueron por un lado, otros por otros. De ahí surgieron Los Rojos, luego Los Jefes.

Los Ardillos, en cambio, son una banda de secuestradores venidos a más. A su primer líder, Celso Ortega, le llamaban La Ardilla. Su hijo fue diputado local por el PRD.

El mapa de ubicación de las células criminales actualizado en enero de 2020 por la Secretaría de Seguridad Pública, ubica al Cártel Jalisco Nueva Generación en la sierra de Guerrero, donde ha tenido enfrentamientos contra integrantes de la Familia Michoacana.

El control de los territorios también es disputado por pandillas como Los Virus, Los Capuchinos, Gente Nueva —brazo armado del Cártel de Sinaloa—, el Cártel Independiente de Acapulco (CIDA), y Guerreros Unidos.

Según los análisis de la Internacional Crisis Group, el enfoque de seguridad emprendido por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha sido errático, sus programas para hacer menos atractivo el mundo criminal entre los jóvenes no ha dado resultado, la Guardia Nacional sigue siendo un sueño incumplido y los planes para limpiar las fuerzas federales continúan al aire.

Autodefensas contra el narco

En Guerrero, la falta de claridad del gobierno a arrastrado a los pobladores a la formación de grupos de autodefensa.

En la entidad, los civiles armados han sido apoyados por policías comunitarias y compañías mineras, quienes también son víctimas del crimen organizado. Las amenazas, ejecuciones, secuestros y extorsiones a los ejidatarios que rentan sus tierras a las empresas mineras se intensificaron desde 2013, según los medios locales.

Las autodefensas en Guerrero se originaron hace más de dos décadas, pero comenzaron a surgir nuevos grupos a partir de 2013. Un informe de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos señalaba que en más de la mitad de los municipios del estado había presencia de estos grupos ante el vacío de poder en esa región.

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En otros estados de México también se han gestado importantes movimientos de civiles armados, el más representativo el encabezado por José Manuel Mireles, en Michoacán en 2013, cuando él y otros pobladores se levantaron en armas para luchar contra los Caballeros Templarios.