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El Mencho y los Chapitos culpables del derramamiento de sangre en México

El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, alias el Mencho y el Cártel de Sinaloa (CDS).

El Mencho y los Chapitos culpables del derramamiento de sangre en México

Encabezado por Ismael “el Mayo“ Zambada y por los Chapitos, Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Jesús Alfredo Guzmán Salazar alias el Alfredillo, son señalados como los principales generadores de violencia en México en su búsqueda por controlar en narcotráfico en la mayoría de las zonas posibles.

Y es que hay guerras territoriales en muchos estados, a menudo entre grupos locales o facciones rivales de antiguos aliados o incluso representantes de los grandes cárteles, donde la ambición del Cártel Jalisco Nueva Generación por expandirse y tomar el control de grupos más pequeños en todo México está impulsando gran parte del conflicto entre los Chapitos y el Mencho, según reporta CBS.

Se asegura que el Cártel Jalisco Nueva Generación está luchando contra el Cártel de Sinaloa en lugares como la ciudad de Tijuana, en el estado de Baja California, cerca de la frontera con San Diego; en Zacatecas, al occidente de México; en Quintana Roo, donde se ubica uno de los centros vacacionales más importantes en el municipio de Benito Juárez, conocido mundialmente como Cancún, así como otros lugares en el caribe mexicano.

Pero la lucha del Cártel Jalisco Nueva Generación no es exclusivamente contra los de Sinaloa, pues también se tiene registro de que mantienen una batalla con lo el Cártel del Golfo (CDG) y el Cártel de los Zetas (CDZ) en el estado de Veracruz, en el Golfo de México.

Mientras que en los estados como Guerrero y Michoacán, mantienen una pugna con el Cártel de Los Viagras también conocidos como el Cártel de La Nueva Familia Michoacana (LNFM). Y en Guanajuato, la lucha es contra el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), liderado por el huachicolero José Antonio Yépez Ortiz, alias el Marro.

Aunque no todo sería culpa de los criminales, que si bien son los que causan la violencia, la falta de un Estado de Derecho y penas severas en contra de quienes rompen las leyes, además de que el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador (AMLO), parece defender a los criminales con diferentes declaraciones en las que asegura que ellos también tienen derechos -pese a que ellos no respetan los de la mayoría- y de su estrategia conocida como “abrazos y no balazos”, poco abona para que los índices de inseguridad disminuyan.