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Quién es “El Pez”, el emisario de La Familia Michoacana que se disputa el control de Guerrero con el CJNG

Una serie de robos a vehículos ocurridos recientemente en la parte alta del Nevado de Toluca, al sur de la Ciudad de México.

Quién es “El Pez”, el emisario de La Familia Michoacana que se disputa el control de Guerrero con el CJNG

Pusieron los focos sobre una banda delictiva vinculada con La Familia Michoacana, uno de los principales rivales del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).  Desde hace un par de años existían reportes sobre secuestros y robos en la parte alta de la montaña. El modus operandi siempre es el mismo.

Ocho individuos interceptan grupos de turistas en el camino de ascenso al Nevado para quitarles sus cosas de valor y, principalmente, sus vehículos. De acuerdo con los expedientes, algunas veces los criminales privaban de la libertad a sus víctimas y buscaban negociaciones rápidas mediante la modalidad de “secuestro exprés”.

La detención de algunos de sus miembros reveló a las autoridades el propósito de sus hurtos: los vehículos que robaban -principalmente camionetas- eran destinadas para los jefes de la Familia Michoacana, concretamente para Johnny Hurtado Olascoaga, alias “El Pez”.

Con esos vehículos, pretendían incursionar en el estado de Guerrero y arrebatarle los siguientes territorios al CJNG: Arcelia, Totolapan, Apaxtla, Teloloapan, Ciudad Altamirano y Acapetlahuaya.

En 2014, las autoridades ofrecieron una cuantiosa recompensa por “El Pez”. Se habla de que incluso ese año el entonces procurador general de la república, Murillo Karam, ofreció protección a los Guerreros Unidos a cambio de información verídica sobre los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa. Los guerreros tenían fuertes enemistades con el grupo de Hurtado Olascoaga.

Las investigaciones revelaron que “El Pez” fue enviado por uno de los jefes de la familia para que tomara el control de la región limítrofe con Guerrero, que componen las alcaldías mexiquenses de Bejucos, Luvianos, Tejupilco y Tlatlaya.

“El Pez” y los 18 sicarios que llegaron a “limpiar la zona” fueron responsables de la ola de secuestros que a principios de la década pasada se desató en Valle de Bravo; probablemente la zona más exclusiva de la entidad mexiquense.

Se ha hablado varias veces de presuntas detenciones, y hasta de la muerte de “El Pez”. En alguna ocasión, la prensa informó que el capo había sido abatido en un enfrentamiento con la Marina. Se reportó incluso que había gran movimiento de gente con ramos de flores en San Vicente Tlalchapa, pero las autoridades no hallaron ningún rastro de velorio.

informes recientes señalan que, en su lucha con el CJNG, “El Pez” se ha aliado con José Rodolfo Maldonado Bustos, alias “Don José”, quien es el cabecilla de un poderoso grupo criminal que controla algunas zona de Guerrero y Michoacán, y que en el pasado fue acusado del asesinato del alcalde Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte.

Las autoridades ubican su zona de operaciones entre los siguientes municipios: Tejupilco, Luvianos, Amatepec, Tlatlaya, Almoloya, Zacualpan, Tenancingo y Sultepec. Sin embargo, desde noviembre del 2019 se ha identificado un desplazamiento considerable de sus tropas hacia Guerrero, donde actualmente le disputa al CJNG el control de los cultivos de amapola y las minas.

El robo de vehículos, las extorsiones, los secuestros, tienen como objetivo financiar la disputa del grupo criminal en aquel estado.

“El Pez” y “El Fresa”, el poder detrás del violento cártel de la Familia Michoacana

José Alfredo Hurtado Olascoaga, alias “El Fresa” y Johnny Hurtado Olascoaga, alias “El Pez”, presuntos líderes de la Familia Michoacana, son los dos criminales más buscados por la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), con una recompensa de 500.000 pesos por cada uno.

La alta cifra a recibir por cualquier dato que ayude a su captura está fijada desde hace años, sin que se tenga pista sobre su paradero. Ambos son considerados altamente peligrosos, y sobre sus cabezas caen decenas de delitos. Jhonny, por ejemplo, tiene 10 carpetas de investigación en su contra en el Estado de México, además de una ficha roja por parte de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).

Sin embargo, la gran sombra que persigue a ambos hermanos se remonta a una masacre de hace 5 años. Y es que son señalados por presuntamente haber ordenado al batallón 102 de infantería, ejecutar extrajudicialmente a 10 personas en una bodega en Tlatlaya, la madrugada del 30 de junio de 2014. Supuestamente, los Hurtado sobornaron a los militares para matar a miembros de Guerreros Unidos, un grupo criminal rival a la Familia Michoacana.

Según información proporcionada por la extinta Procuraduría General de la República (PGR), «El Pez» controlaba a los políticos y policías de Teloloapan, Apaxtla de Castrejón, Cuetzala del Progreso, Balsas, Acapetlahuaya, Tlalchapa y Ametepec, en Guerrero. Además, tenía bajo su control al alcalde de Arcelia y al líder de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), sindicato que proporcionaba el transporte para el tráfico de droga.

El poder de estos hermanos se amplió cuando José Alfredo, “El Fresa”, negoció una alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Fue ahí cuando los Hurtado Olascoaga tomaron el control del cártel y aumentaron los delitos.

De acuerdo con distintas versiones, “El Pez” había sido detenido en marzo de 2013 por elementos de la policía del Estado de México, durante en enfrentamiento entre miembros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), el Ejército mexicano, e integrantes de la Familia Michoacana.

Aunque las autoridades mexiquenses informaron sobre el ataque, no se mencionó la captura del líder. Las versiones extraoficiales señalan que lo dejaron ir. Años atrás también se dijo que lo habían abatido en un enfrentamiento contra la Marina. En ese entonces se vio llegar a personas con flores al lugar de donde es originario, sin embargo, las autoridades jamás confirmaron un velorio y tiempo después se le vio al frente de un convoy en Luvianos, Estado de México.

A pesar de todas las versiones que hay entorno a “El Pez”, lo cierto es que nadie lo encuentra. De vez en cuando su nombre y el de su hermano sale en los periódicos, con notas sobre la ubicación de alguna casa de seguridad o sobre sangrientos encuentros entre su cártel y alguna organización rival.