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El cártel de García Luna, cómo se tejió la red de corrupción entre policías y narcos

El poder y la impunidad que gozó Genaro García Luna al ser el hombre más cercano al ex presidente Felipe Calderón, lo llevó no sólo a brindarle protección al Cártel de Sinaloa.

El cártel de García Luna, cómo se tejió la red de corrupción entre policías y narcos

Y a Joaquín “El Chapo” Guzmán a cambio de millones de dólares, sino a encabezar junto a su círculo más cercano en la policía, un “cártel” que lo mismo traficaba drogas, que cometía delitos de alto impacto.  De acuerdo con la periodista Anabel Hernández, Vicente Zambada Niebla, alias “El Vicentillo” (hijo de Ismael “El Mayo” Zambada.

Considerado como el actual líder del Cártel de Sinaloa), le reveló la forma en la que operaba la Policía Federal, que dependía de la Secretaría de Seguridad Pública, cuyo titular era García Luna.  Según lo relatado por “El Vicentillo” y que quedó plasmado en el libro “El Traidor”, Genaro García Luna convirtió a muchos de los policías federales en gatilleros al servicio de “El Mayo” y “El Chapo”.

Pero también comenzaron a comprarle droga, por lo que los uniformados se convirtieron en traficantes e incluso secuestradores.  Las acusaciones señalaban al equipo más cercano del llamado “Súper Policía”: Luis Cárdenas Palomino, quien fue titular de Seguridad Regional de la Policía Federal (PF); Facundo Rosas ex comisionado de la PF; Armando Espinosa de Benito, ex jefe de la División de Investigación de la Policía Federal; así como Ramón Pequeño García, ex jefe de Inteligencia de la misma corporación.

En noviembre de 2018, casi a la par del juicio en contra de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera “El Chapo” en una corte de Nueva York, se llevó a cabo otro proceso judicial, pero en la Corte de Distrito Norte de Chicago, Illinois.

Ahí se procesaba al ex comandante de la Policía Federal, Iván Reyes Arzate, arrestado por las autoridades de Estados Unidos en abril de 2017 acusado de colaborar con el Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva; cuando se presentó un testigo clave: Sergio Villarreal Barragán alias “El Grande”, lugarteniente del Cártel de los hermanos Beltrán Leyva.

De acuerdo con Anabel Hernández, quien tuvo acceso a las declaraciones de “El Grande”, el narcotraficante reveló que Genaro García Luna y su “compadre” Luis Cárdenas Palomino, colaboraban para el Cártel de Sinaloa y los Beltrán Leyva cuando ambos estaban en la Secretaría de Seguridad Pública Federal durante el sexenio de Felipe Calderón.

Describió los encuentros entre Luis Cárdenas Palomino con Arturo Beltrán Leyva, Cárdenas Palomino era Coordinador de la División de Seguridad Regional de la SSP y García Luna era el Secretario.

Cárdenas Palomino pertenecía al círculo más cercano de García Luna desde 2001 cuando éste último fue nombrado por el presidente Vicente Fox como titular de la Agencia Federal de Investigaciones. Una vez que terminó el sexenio de Felipe Calderón, Cárdenas Palomino se fue a trabajar con el empresario Ricardo Salinas Pliego, de Grupo Salinas.

Sergio Villarreal detalló que en el primer encuentro, Arturo Beltrán Leyva le pidió a Cárdenas Palomino información sobre las frecuentes incautaciones que la DEA estaba haciendo, en aguas internacionales, de barcos que transportaban droga de La Federación (integrada por Ismael Zambada García, Joaquín Guzmán Loera, Ignacio Coronel Villarreal, del Cártel de Sinaloa, y los hermanos Arturo, Alfredo y Héctor Beltrán Leyva, entre otros).

De acuerdo con Anabel Hernández, Cárdenas Palomino dijo que investigaría a través de un contacto que él tenía en la embajada de México en Colombia para saber qué estaba sucediendo.

Genaro García Luna había enviado como agregado de la Policía Federal en la embajada de México en Colombia a Francisco Javier Garza Palacios. Era otro de sus hombres más cercanos desde la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), de la cual García Luna fue su titular.

Ya como Secretario de Seguridad Pública, Genaro lo nombró Coordinador de Seguridad Regional, pero lo tuvo que destituir en mayo de 2007 como, tras la masacre de policías en Cananea, Sonora y lo envió a Colombia.

Durante su testimonio, “El Grande” aseguró que hubo un segundo encuentro entre Arturo Beltrán y Cárdenas Palomino y en el que él estuvo presente.

Ahí, el hombre considerado como uno de los hombres más cercanos a García Luna, le dijo a Beltrán Leyva que había un informante colombiano de la DEA trabajando con el cartel de los Beltrán Leyva” y le proporcionó el apodo e incluso una fotografía.

“El Grande” testificó que Beltrán Leyva se enojó mucho por lo que ordenó secuestrar, torturar y asesinar al informante de la DEA.

En el juicio en contra de Iván Reyes Arzate, Sergio Villarreal Barragán aseguró que también conocía a Ramón Pequeño García, quien también formaba parte del equipo más cercano de García Luna desde la Agencia Federal de Investigaciones en el sexenio de Vicente Fox. Sin embargo, Anabel Hernández no dio a conocer más información al respecto. De acuerdo con versiones periodísticas, “El Grande” fue puesto en libertad hace unos días tras ser testigo protegido.

Ramón Pequeño fue titular de la División de Seguridad Regional de la Policía Federal de 2008 a 2009. Luego, de 2009 a 2013 encabezó la División Antidrogas de la PF, para después, de 2013 a 2015, fue titular de la División de Inteligencia de la PF. Sin embargo, luego de la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán del Cefereso 1, en Almoloya, Estado de México en 2015, fue destituido.

De acuerdo con el ex comisario de la PF, Javier Herrera Valles, reveló a Aristegui Noticias, que Pequeño García es asesor de Alfonso Durazo, actual Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Luego de concluir su periodo como comisionado de la Policía Federal, Facundo Rosas Rosas, otro de los hombres más cercanos a García Luna, se convirtió en el secretario de Seguridad Pública del ex gobernador de Puebla, el fallecido panista, Rafael Moreno Valle.

Maribel Cervantes Guerrero, actual secretaria de Seguridad Pública del Estado de México, también era gente del equipo más cercano a García Luna.

A raíz de la captura de Genaro García Luna el pasado 9 de diciembre en Texas, Estados Unidos, surgió el nombre de Omar García Harfuch, actual jefe de la policía de la Ciudad de México y quien habría trabajado en la Secretaría de Seguridad Pública del llamado “Súper Policía”.

Este lunes 16 de diciembre, la Jefa de Gobierno de la capital del país, Claudia Sheinbaum, salió en defensa de Harfuch al asegurar que cuando ingresó a la SSP, lo hizo como “tropa”, por lo que rechazó que sea investigado por el gobierno federal.

“Él entró a la Policía Federal como tropa en aquella época, él tiene 38 años de edad, si mal no me equivoco, entonces estamos hablando de hace 12 años, entonces él entró a la Policía Federal en su momento como policía, como cualquier otro policía. El mayor cargo que llegó a tener ahí era de Director de Área y para tomar la decisión de que él ocupara el cargo de secretario de Seguridad Ciudadana hicimos una revisión muy importante, inclusive consultamos con Secretaría de Marina, con Secretaría de la Defensa, vimos varias opiniones, vimos su currículum y demás, y él está haciendo un muy buen trabajo ahora en la Secretaría de Seguridad Ciudadana” (sic), aseguró Sheinbaum.

Este martes, al comparecer ante una Corte federal en Texas, Genaro García Luna renunció a su derecho de audiencia, por lo que se determinó que será trasladado a Nueva York en las próximas 48 horas.

El gobierno de Estados Unidos lo acusa formalmente de cuatro delitos: tres por conspiración para traficar drogas a Estados Unidos y uno por mentir bajo juramento sobre su relación con el narco, por lo que fue detenido el pasado 9 de diciembre en Texas, Estados Unidos.

Durante el juicio en contra de Joaquín “El Chapo” Guzmán, Jesús “El Rey” Zambada, hermano de Ismael “El Mayo” Zambada, aseguró haberle entregado a García Luna dos maletas con tres y cinco millones de dólares. El pago era para asegurar que apenas llegara a su cargo, como secretario en el gobierno del presidente Felipe Calderón, nombrara a un jefe de la policía en Culiacán que fuera aliado del Cártel de Sinaloa.

Además, Jesús Zambada reveló que García Luna se quedó con al menos 50 millones de dólares por parte de otros grupos de narcotraficantes para garantizar su seguridad.