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Preso, con 73 años, casi ciego y sordo, la vida actual del personaje central de Narcos México

A Miguel Ángel Félix Gallardo se le consideró en la década de los ochenta como el “Jefe de jefes”. El haber fundado el cártel de Guadalajara.

Preso, con 73 años, casi ciego y sordo, la vida actual del personaje central de Narcos México

El primero de gran alcance en México, lo llevó a formar parte de la historia criminal del país.  Hace más de 30 años, Félix Gallardo tuvo bajo su mando a narcotraficantes como Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, Amado Carrillo Fuentes “El Señor de los Cielos”; Héctor Luis “El Güero” Palma Salazar, y los hermanos Arellano Félix.

La serie de Netflix Narcos México que este 13 de febrero estrena su segunda temporada lo escogió como el personaje central de una trama en la que intenta explicar el origen de la guerra entre los cárteles del narco que desde 2006 ha dejado más de 100,000 muertos y 60,000 desaparecidos.

Sin embargo, la vida de Félix Gallardo hoy en día está muy lejos de ser la de aquel barón de la droga que se era propietarios de hoteles, viajaba en autos de lujo y se codeaba con representantes del poder y de lo más alto de la sociedad.

Detenido en 1989, desde entonces purga una condena de 40 años por homicidio, delitos contra la salud y cohecho. Apenas en 2017 le fueron dictados 37 años por el asesinato, en 1985, del ex agente de la DEA, Enrique Camarena Salazar y el piloto mexicano Alfredo Zavala Avelar.

A sus 73 años está casi ciego, sordo, discapacitado y la negativa de las autoridades de permitirle cumplir en resto de su condena en prisión domiciliaria le garantiza que dejará la cárcel cuando cumpla 110 años de edad.

Desde principios de siglo, sus abogados y familia señalan que padece de una infección en ambos oídos, lo que le hizo perder entre 50 y 70% de su capacidad auditiva, además de que enfrenta graves problemas de visión y se mueve con dificultad.

En agosto de 2008 cuando en la red apareció la página www.miguelfelixgallardo.com creada por su familia que tenía el propósito de pedir al entonces presidente Felipe Calderón Hinojosa que Félix Gallardo recibiera una mejor atención médica en la cárcel ya que empezaba a mostrar problemas de salud.

La prensa de la época publicó una serie de reseñas sobre la página web en la que los hijos del narcotraficante respondían todo tipo de preguntas de los internautas que iban desde temas musicales hasta los delitos de su padre.

Gracias a esa página se conocieron detalles como que Félix Gallardo era un lector voraz, un comprador de la obra de la pintora Martha Chapa, que tenía entre sus curiosidades el pendón de una exposición que el pintor José Luis Cuevas le dedicó a él, diciéndole “amigo” o que la mayor biblioteca de Sinaloa, ubicada en las instalaciones de la universidad pública estatal, fue construida con dinero donado por él, según reseñó el escritor y periodista Diego Enrique Osorno en la revista Gatopardo en mayo de 2009.

Por su estado de salud y edad avanzada fue trasladado de la prisión de máxima seguridad del Altiplano a la de mediana seguridad de Puente Grande, en Jalisco.

La defensa de Fonseca Carrillo ha señaló que su cliente tiene más de 70 años y su estado de salud es precario, motivo por el que alcanzaría el beneficio de terminar su condena bajo el esquema de prisión domiciliaria.

“En suma, porque no existe medio de prueba alguno que acredite que el quejoso no pueda compurgar la pena de prisión que se le impuso en internamiento, ya que si bien con motivo de su edad presenta un deterioro en su salud, los padecimientos que presenta no evidencian una notoriedad innecesaria para que cumpla con la pena impuesta”, señalaron en una resolución del 19 de febrero de 2019 los magistrados del Segundo Tribunal Colegiado en Materia Penal con residencia en la Ciudad de México, quienes por unanimidad determinaron que no procedía el otorgamiento del beneficio.

El gobierno de Estados Unidos acusó al “Jefe de jefes” y a otros dos narcotraficantes mexicanos de haber participado en el secuestro, tortura y asesinato de Camarena Salazar, quien logró infiltrarse en el cártel para obtener información sobre el tráfico de drogas y al ser descubierto fue asesinado.

Félix Gallardo es el único que permanece encarcelado. En agosto de 2013, un Tribunal Colegiado ordenó la libertad de Rafael Caro Quintero, al considerar que había sido sentenciado por otro tribunal al que no le correspondía. La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revirtió la decisión y desde entonces es buscado por los gobierno de México y Estados Unidos.

Ernesto Fonseca Carrillo “Don Neto”, quien también está condenado a 40 años de cárcel, cumple prisión domiciliaria desde julio de 2016, debido a su estado de salud.