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En México, 953 policías han sido asesinados desde 2018, al menos uno cada día

En México ser policía es uno de los oficios más riesgosos que existe, pues en promedio al menos un agente de alguna corporación policial.

En México, 953 policías han sido asesinados desde 2018, al menos uno cada día

Pierde la vida a manos del crimen cada 24 horas, así lo indicó el “Informe sobre Policías Asesinados”, elaborado por la organización civil Causa en Común.   De acuerdo con el reporte, de enero de 2018 a enero de 2020, se registraron 953 policías asesinados en todo el país, de los cuales 482 eran municipales, 413 estatales y 58 federales, lo que significa 1.25 casos diarios durante dicho lapso.

En este sentido, los elementos municipales son los más vulnerables ante la violencia, pues de ellos 452 eran oficiales haciendo trabajos preventivos y el resto elementos de tránsito.  Mientras que de las fuerzas de seguridad estatal, 266 eran efectivos de la policía preventiva, 21 asignados a centros penitenciarios y el resto ministeriales.

En tanto los federales, 46 pertenecieron a la Guardia Nacional (GN), 11 de la Fiscalía General de la República (FGR) y uno asignado a la seguridad de un centro penitenciario federal.

El 2018 fue el año más violento para las corporaciones de seguridad pública al sumar un total de 452 elementos caídos en cumplimiento del deber, en 2019, 446 y al comienzo de este año, 55.

Aunque los homicidios de policías ocurren en prácticamente todos los estados, Guanajuato es la entidad más letal para los uniformados, pues registró 148 casos (15%) en ese mismo lapso. Le siguen el Estado de México con una cifra de 76 policías y Guerrero con 72.

Otras entidades que completan la lista de los diez Estados más peligrosos son Chihuahua, Michoacán, Jalisco, Puebla, Veracruz, Ciudad de México y Sonora. Cabe destacar a Campeche que es la única entidad que no registró ningún caso de 2018 a la fecha.

De acuerdo con el sitio Expasión, Julio Ríos, director de Estudios Políticos del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), comparó el número de policías muertos con otros países del continente, y aseguró que no hay duda de que en México los números son altísimos.

Por ejemplo, apuntó que en Argentina entre el periodo 1996-2019, en el año 1999 se registraron 25 policías muertos en servicio, y en el año 2002 se reportaron 85 uniformados caídos. En Colombia fallecieron 78 policías en 2018, y en Estados Unidos fueron 167, en 2018 y 135, 2019.

La cifra de policías muertos es enorme… ¿Quién se va a querer meter a ser policía en México?

Desprecio y falta de preparación

María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, sostiene que México los policías se desenvuelven en escenarios adversos, pues por un lado la sociedad no los quiere y por el otro enfrentan el abandono del Estado.

Asimismo, la profesora mencionó las condiciones tan precarias en las que trabajan: bajos salarios, jornadas laborales de más de 24 horas, falta de profesionalización, e incluso, dijo, hay casos en los que ellos deben comprar sus instrumentos de trabajo.

Al final vemos que los policías terminan siendo trabajadores de segunda del Estado

Además, expuso que los policías son estigmatizados por el mismo Estado y cuando llegan a perder la vida, ni siquiera se les garantiza justicia, como lo demuestra la falta de registro de detenidos y sentenciados por quitarle la vida a uniformados:

El mensaje que terminan mandando los políticos del país es criminal: matar a un policía es fácil y además no hay consecuencias… Si queremos que los policías nos cuiden debemos empezar por cuidarlos

Causa en Común propuso cuatro acciones que debe tomar el gobierno de México:

  1. Realizar una revisión salarial, pues el promedio de percepciones que reciben los policías es menor a 10.000 pesos mensuales, cantidad que no corresponde al nivel del riesgo que conlleva su labor.

  2. Dotar de equipamiento y capacitación en materia de uso de la fuerza, armamento y protección, pues está comprobado que muchos de los uniformados destinan parte de su sueldo para adquirir equipo de trabajo.

  3. Indemnizar a los familiares de los policías caídos, ya que al no ser una prioridad para el Estado proteger la vida de sus elementos de seguridad, tampoco se procura a sus familias.

  4. El asesinato debe ser castigado y la impunidad debe parar.