La policía federal de México protegía a un cártel de cárteles

CIUDAD DE MÉXICO -El mando más importante de la Unidad de Asuntos Sensitivos (UAS) de la Policía Federal (PF) colaboró en 2016 con El Seguimiento 39.

La policía federal de México protegía a un cártel de cárteles

Una organización criminal hasta ahora poco conocida, según acusaciones presentadas en EEUU.  De acuerdo con el Departamento de Justicia, El Seguimiento 39 era una especie de “cártel de cárteles” que trabajaba con múltiples grupos criminales.

Lo anterior, según la acusación presentada ayer por un gran jurado federal en Brooklyn contra Iván Reyes Arzate, el ex mando de la PF que el próximo lunes iba a ser liberado y deportado a México, tras purgar parcialmente una sentencia de 40 meses de cárcel, por filtrar información al cártel de los Beltrán Leyva.

La Fiscalía del Distrito Este de Nueva York pidió la detención permanente de Reyes Arzate para evitar su regreso a México, mientras es procesado por los nuevos cargos, que se centran en el periodo de septiembre a noviembre de 2016.

Si bien Reyes Arzate trabajó para Genaro García Luna y ambos serán procesados por el mismo Juez, el ex Secretario de Seguridad Pública finalizó su administración en diciembre de 2012 y el ex mando de la PF permaneció hasta 2017 en la UAS, donde era el principal contacto de la PF con la DEA.

El Seguimiento 39 construyó alianzas con los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, del Golfo y Los Zetas. Como resultado, El Seguimiento 39 no sólo movía grandes cantidades de su propia cocaína y mariguana a EU, sino que líderes de otros cárteles le confiaban el envío de sus drogas”, afirmó el fiscal Michael Robotti en una carta a la Corte.

Detalló que dicho grupo trasladaba cocaína sudamericana de Centroamérica a México, utilizando botes, aviones y vehículos comerciales, para luego introducirla a Texas y California.

Robotti refirió que múltiples testigos confirman que Reyes Arzate protegió a El Seguimiento 39, “en cooperación con otros oficiales mexicanos corruptos”, que se cuenta con llamadas y otras comunicaciones interceptadas, y que admitió en 2017-cuando se entregó en EEUU- que se había reunido con el jefe de El Seguimiento 39.

“Por ejemplo, en 2016, en su papel como comandante de la UAS, el acusado supo de una investigación de la DEA contra el Seguimiento 39. Poco después, el acusado se reunió con líderes del cártel, les compartió información sobre la investigación y aceptó un soborno de $290 mil dólares”, acusó.