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Los 10 estados en los que el narco sembró el pánico, este estado se ha convertido en un verdadero infierno.

Hasta noviembre de 2019, en México fueron asesinadas 31,688 personas, así lo revela el reporte del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Los 10 estados en los que el narco sembró el pánico, este estado se ha convertido en un verdadero infierno.

Junio fue el mes más violento en la historia del país al registrarse 2,543 casos, mientras que el primero de diciembre fue el día más sangriento al ocurrir 127 asesinatos.  Durante su primera conferencia de prensa de este 2020, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que el 80% de los homicidios se concentra en 10 estados del país.

Se trata de los estados de Guanajuato, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Estado de México, Guerrero, Baja California, Chihuahua, Veracruz y Colima.   En contraste, Baja California Sur, Aguascalientes, Querétaro, Campeche y Yucatán fueron los estados que ocuparon los últimos lugares en la lista.

Guanajuato

Este estado se ha convertido en un verdadero infierno. Además de ser la entidad con el mayor número de homicidios dolosos, decenas de policías han sido asesinados, se han incrementado los feminicidios, al tiempo que un alto número de negocios y empresas han cerrado debido a la extorsión y el cobro de piso del crimen organizado, afectando la economía estatal.

La violencia que se vive en esta tierra del Bajío mexicano, gobernada por el panista Diego Sinhué, se debe principalmente a dos razones: al cruento enfrentamiento que sostienen el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) liderado por Nemesio Oseguera “El Mencho” y el Cártel de Santa Rosa de Lima (CSRL), encabezado por José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro; así como por la lucha del gobierno federal en contra del robo de combustible, también denominado como “huachicoleo”, actividad principal de “El Marro”.

Hasta noviembre de 2019, en Guanajuato fueron asesinadas 3211 personas. Justo ese mes fue el más violento al registrarse 346 asesinatos, lo que representa, en promedio, 11.53 personas muertas todos los días.

Baja California

En esta entidad ubicada al norte del país, 2,657 personas fueron víctimas de homicidios dolosos hasta noviembre de 2019, por lo que se coloca como la segunda entidad con el mayor número de asesinatos. De ellos 1,985 ocurrieron en Tijuana.

De acuerdo con las autoridades, la mayoría de estos asesinatos se debe a la pugna entre narcomenudistas. Sin embargo, la ciudad se encuentra sumida en una cruenta lucha entre el Cártel de Sinaloa (CDS) y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por controlar “la plaza”.

La ciudad fronteriza ha vivido por décadas la violencia generada por el narcotráfico y el crimen organizado. Durante años fue territorio del Cártel de Tijuana o de los hermanos Arellano Félix, hasta que la muerte y capturas de sus líderes mermaron su capacidad.

Esto derivó que un informe del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal de México publicado en el 2018, considerara a Tijuana como el municipio más violento del mundo, derivado principalmente al tráfico de drogas.

Desde el año 2000 y hasta el 2015 aproximadamente, el cártel de “El Chapo” Guzmán y «El Mayo «Zambada, controlaba la distribución y venta de la droga, así como la exportación de la misma, además de todo el catálogo criminal de la ciudad.

Al año siguiente, medios locales empezaron a dar cuenta sobre una posible alianza entre lo que quedaba del grupo criminal comandado por los Arellano Félix, y el Cártel Jalisco Nueva Generación. A partir de ese año aparecieron narcomantas por la ciudad, en donde se leían amenazas contra los miembros del Cártel de Sinaloa; firmadas por el CJNG y el Cártel de Tijuana.

Con esta unión y dejando una estela de sangre, fue como surgió el Cártel Tijuana Nueva Generación, comandado por Héctor Manuel Morales Guzmán, alias “El Gallero”, quien ha sido identificado como compadre de “El Mencho”, quien busca apoderarse de la plaza.

Estado de México

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la tercera entidad con el mayor número de homicidios dolosos es el Estado de México, el cual es gobernado por el priista Alfredo del Mazo, primo del ex presidente Enrique Peña Nieto.

En esa entidad colindante con la Ciudad de México, fueron asesinadas 2,603 hasta noviembre de 2019. Sin embargo, en julio de 2019, la organización México Evalúa señaló que las cifras criminales del Edomex son las menos confiables del país, toda vez que las autoridades de la entidad reportan menos asesinatos de los que ocurren.

En su estudio, México Evalúa aseguró que existe una gran diferencia entre las defunciones por homicidio doloso publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y los casos registrados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Es por eso que el Estado de México obtuvo una calificación global en el Índice de Estadística Criminal de 2.5 sobre 10; es decir, es la entidad que más ‘maquilla’ las cifras de homicidios.

Jalisco

Según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en Jalisco fueron asesinadas 2,465 personas.

Se trata de uno de los estados prioritarios para los cárteles del narcotráfico en México debido a su ubicación geográfica, las oportunidades de inversión, la existencia de playas, sierras y grandes ciudades facilitan a los grupos criminales sus operaciones y ocultarse de las autoridades.

Pero además es cuna del Cártel Jalisco Nueva Generación, el cual se ha convertido en la organización criminal más peligrosa de México e incluso, de otras partes del mundo. Debido al nivel de violencia con la que actúa, el gobierno de Estados Unidos lo compara con el grupo terrorista del Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

Jalisco ha sido escenario de cruentos ataques, asesinatos y desapariciones de decenas de personas, que lo han llevado a ser una de las entidades más peligrosas del país desde hace varios años.

Durante el primer día del 2020, en Tonalá, Jalisco se registró un ataque a dos funcionarios de seguridad del estado. Padre e hijo, de 52 y 23 años respectivamente, se encontraban en una fiesta en el exterior de su vivienda, cuando un grupo de personas llegaron al sitio y les dispararon. Los agentes repelieron la agresión e hirieron de muerte a uno de los agresores.

El hombre mayor trabaja en la policía municipal en el área de asuntos internos, mientras que el hijo labora en la Fiscalía estatal.

Desde hace varios años, el gobierno de Jalisco ha sido acusado de tener vínculos con el narcotráfico. El ex fiscal Luis Carlos Nájera, el ex gobernador Aristóteles Sandoval e incluso el actual mandatario estatal Enrique Alfaro han sido señalados de estar ligados con el crimen organizado.

De acuerdo con la periodista Anabel Hernández, desde 2018, el Departamento de Justicia del Gobierno de Estados Unidos (DOJ, por sus siglas en inglés) investiga a Alfaro por sus presuntos vínculos con el Cártel Jalisco Nueva Generación. La investigación estadounidense revela que Alfaro habría “recibido dinero a cambio de seguridad y de que los deje trabajar”.

El pasado 15 de agosto, un video en el que aparece un hombre encapuchado que dijo ser Nemesio Oseguera Cervantes “El Mencho”, líder del CJNG, grabó un video que se difundió a través de redes sociales, en el que acusó al gobernador Enrique Alfaro de romper un supuesto acuerdo entre ambos para controlar la plaza.

Chihuahua

Otra entidad fuertemente azotada por la violencia, principalmente la generada por el narcotráfico y el crimen organizado es Chihuahua. En el estado fronterizo se cometieron 2,379 homicidios dolosos según el SESNP.

Chihuahua es uno de los tres estados ubicados en el llamado “Triángulo Dorado” mexicano, conocido a nivel internacional por tener una de las mayores concentraciones de cultivos de marihuana y amapola.

En los últimos años, la entidad fronteriza gobernada por el panista Javier Corral, ha enfrentado un resurgimiento de crímenes violentos. De acuerdo con la Fiscalía General de la República, ahí operan dos grandes cárteles: el del Pacífico (Sinaloa) y el de Juárez, pero en los últimos meses ha entrado a la disputa por el territorio el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Ciudad Juárez, la ciudad de Chihuahua y Madera, son algunos de los municipios más azotados por la violencia. En sus calles han ocurrido cientos de ejecuciones, balaceras, narcobloqueos e incluso masacres.

El pasado 4 de noviembre ocurrió uno de los ataques más brutales que conmocionó a la sociedad mexicana y al mundo: tres mujeres y seis niños (dos de ellos bebés), miembros de la familia México-estadounidense Lebarón, masacrados en un camino de terracería de Bavispe, Sonora, ubicada en los límites con el estado de Chihuahua.

Michoacán

Este territorio, ubicado en la costa occidental de México, es uno de los principales puntos de producción y distribución de drogas, en especial de las metanfetaminas y otras sustancias sintéticas, aunque durante los últimos años, además, han proliferado la extorsión, el cobro de piso y los secuestros.

También forma parte de la Tierra Caliente y cuenta con uno de los principales puertos marítimos (Lázaro Cárdenas), por lo que su importancia para el crimen organizado es prioritaria.

La principal disputa por la entidad la protagonizan el Cártel Jalisco Nueva Generación, Los Viagras, La Nueva Familia Michoacana y algunos grupos de autodefensas como la encabezada por Juan José Farías Álvarez, alias “El Abuelo”.

De acuerdo con el reporte del SESNP, hasta el 30 de noviembre del 2019 se registraron 1,820 homicidios dolosos en la entidad.

Desde el inicio de la llamada “guerra contra el narco” lanzada por el ex presidente Felipe Calderón, Michoacán ha sido, tristemente, protagonista de algunos de los episodios más violentos ocurridos en México.

El 15 de septiembre de 2008, en plena celebración del Grito de la Independencia, en la plaza principal de Morelia, explotaron dos granadas, que dejaron un saldo de ocho muertos y más de cien heridos. El hecho conmocionó al país, y aunque hubo detenidos, que fueron liberados años más tarde ante la comprobación de fabricación de pruebas, las víctimas del atentado (a casi once años de distancia) no han recibido justicia.

Algunos de los actos más violentos cometidos en el 2019 fueron la aparición de 19 cadáveres en diferentes puntos del municipio de Uruapan, seis de ellos fueron colgados de un puente vehicular y otros fueron encontrados descuartizados (El 8 de agosto) así como la incursión de varias decenas de hombres del Cártel Jalisco Nueva Generación al municipio de Tepalcatepec en busca de “El Abuelo” (13 de agosto), hecho que dejó nueve muertos y 11 lesionados.

También la emboscada del CJNG a policías estatales en Aguililla que dejó 13 uniformados muertos (12 de noviembre); así como la incursión de un convoy del Cártel Jalisco Nueva Generación en la ciudad de Zamora en donde incendió casas, autos y levantó a dos personas (27 de diciembre).

Guerrero

Guerrero ha sido marcado por la violencia del narcotráfico,que lo ha convertido en un cementerio. En esta entidad fueron asesinadas 1,711 personas hasta noviembre de 2019.

Es otro estado peleado a sangre y fuego por el CJNG toda vez que es considerado un punto estratégico para la producción y el trasiego de droga sintética.

La Costa Grande es la zona de trasiego de drogas más importante de la entidad. Comprende 26 municipios, entre ellos Chilpancingo, Tixtla, Chilapa, Atoyac de Álvarez, Benito Juárez, Petatlán, José Azueta (Zihuatanejo), Coyuca de Benítez, Tecpan de Galeana, Eduardo Neri, Heliodoro Castillo, Ahuacuotzingo y Olinalá. Es por eso que la zona es objeto de cruentas disputas entre los cárteles.

Otro punto trascendental para el narco (por su ubicación) es la zona de la Tierra Caliente guerrerense, integrada por los municipios de Arcelia, Ajuchitlán del Progreso, Coyuca de Catalán, Cutzamala de Pinzón, Pungarabato, San Miguel Totolapan, Tlalchapa, Tlapehuala y Zirándaro. La región es considerada de alta peligrosidad.

El caso de Acapulco tal vez sea el más conocido. Los violentos enfrentamientos, ejecuciones, ataques y balaceras en plena costera y en los alrededores del puerto a manos del crimen organizado han dejado cientos de personas muertas, muchas más desaparecidas o heridas.

El derramamiento de sangre ocasionó que, por años, Gobiernos de Estados Unidos y otros países alertaran a sus ciudadanos para evitar visitar el puerto, que derivó en una crisis económica para sus habitantes, lo que acentuó la pobreza.

La presencia de militares y policías estatales no ha logrado contener las desapariciones y ejecuciones que se vuelven cada vez más brutales.

Veracruz

Con 1,495 asesinatos hasta noviembre de 2019, Veracruz se ha convertido en otro de los estados más violentos del país.

En esa tierra se han cometido algunos de las masacres más brutales.

El 19 de abril de 2019 en el municipio de Minatitlán, decenas de personas celebraban un cumpleaños, cuando sujetos armados irrumpieron en el lugar y dispararon contra los asistentes. En la fiesta murieron masacradas 14 personas, entre ellas un bebé de apenas un año de edad. Tras la matanza, el gobierno envió a cientos de elementos de la recién creada la Guardia Nacional, que hasta el momento, no ha logrado contener la lucha entre los grupos delictivos.

Cuatro meses después, el 27 de agosto, el Bar “Caballo Blanco” ubicado en el municipio de Coatzacoalcos, fue atacado por un grupo de civiles armados, quienes además aventaron bombas molotov para incendiar el lugar, provocando la muerte de al menos 27 personas y dejando heridas a otras 9.

Tamaulipas

Aunque en esta entidad se reportaron 790 homicidios dolosos hasta noviembre de 2019, es una de las entidades más violentas, debido principalmente, a la pelea entre los cárteles del Golfo y del Noreste, que desde hace un par de años disputan el control del tráfico de drogas en esa zona de la frontera.

La ciudad de Nuevo Laredo es una de las áreas más asoladas por la violencia, generada principalmente el Cártel del Noreste (CDN), grupo que ha convertido en una de las principales amenazas de la seguridad pública en el norte de México, debido a su poder de fuego y las crueles estrategias que usa para intimidar a sus rivales.

En sus calles son constantes de las balaceras y la presencia de numerosos convoyes rotulados con las siglas de la organización liderada por Juan Gerardo Treviño Chávez, alias “El Huevo” y por la llamada “Tropa del Infierno”, brazo armado del CDN.

El acto más reciente ocurrió durante las fiestas de Año Nuevo: un enfrentamiento entre presuntos sicarios del Cártel del Noreste y elementos de la Policía Estatal de Tamaulipas que duró alrededor de cinco horas, dejó nueve personas muertas y cientos de personas presas del pánico que buscaron refugio en plazas o en donde los agarraron las balaceras.

A través de Twitter, el gobernador Francisco Cabeza de Vaca felicitó a los policías estatales por hacer frente a los criminales y advirtió que no dará tregua ni bajará la guardia ante los embates del llamado Cártel del Noreste.

Colima

En sólo unos años, el estado de Colima, ubicado en la región oeste de México, pasó de ser el estado más seguro del país a convertirse en el primer lugar en homicidios dolosos en comparación con el número de su población. Esta situación ocasionó que recientemente, apareciera en la alertas de viajes del gobierno de Estados Unidos, colocándola en el nivel 4 de violencia máxima, similar al que tiene Siria.

El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó que hasta noviembre de 2019, ahí ocurrieron 680 asesinatos, lo que representa una tasa de 70 asesinatos por cada cien mil habitantes, según cifras oficiales.

Estos números son casi cuatro veces mayor a la del promedio nacional, de 19 homicidios por cada 100 mil habitantes, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo.

Las autoridades atribuyen la situación al enfrentamiento entre los Cárteles de Sinaloa (CDS), el de Jalisco Nueva Generación (CJNG) y lo que queda de Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana.

Los cárteles convirtieron a Manzanillo, Tecomán, Armería e Ixtlahuacán, en los municipios más violentos de la entidad.

En Manzanillo, además de ser uno de los destinos turísticos más populares, se encuentra uno de los puertos más importantes del país. Por ahí no sólo entran y salen mercancías provenientes de varias partes del mundo, también es un punto estratégico en la ruta utilizada por grupos delictivos para el trasiego de drogas y dinero.