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Amado Carrillo, las muertas de Juárez en los tiempos de El Señor de los Cielos

Amado Carrillo Fuentes, mejor conocido como El Señor de los Cielos, habría ordenado investigar a fondo el caso de las muertas de Juárez, pues culpaba a un cártel rival de los feminicidios.

Amado Carrillo, las muertas de Juárez en los tiempos de El Señor de los Cielos

Desde hace más de 20 años, las historias de cómo se esfuma el rastro de algunas jóvenes, como si se las hubiera tragado la tierra, continúan en Ciudad Juárez, Chihuahua.  Según el Centro de Justicia para Mujeres de la localidad, las desaparecidas son jovencitas entre 15 y 22 años de edad, de pelo largo y obscuro, delgadas y de bajos recursos económicos.

Muchas eran trabajadoras que convergían en la zona centro para tomar un transporte colectivo hacia las maquiladoras.  Los cadáveres encontrados en zonas desérticas, como la llamada Lomas de Poleo, han mostrado señales de tortura, violaciones y vejaciones de todo tipo, lo que ha puesto a la ciudad en el ojo del mundo, a veces como la capital mundial del homicidio.

Para muchos periodistas era evidente que las víctimas eran seleccionadas y cazadas a través de todo un sistema de organización, pues las particularidades de los hechos, las singulares características de las investigaciones policiacas y el escaso seguimiento de los casos ha llamado la atención de críticos, asociaciones y prensa internacional.

Según un portal, El Señor de los Cielos era el más molesto por las muertes que se estaban presentando en su territorio, pues sabía que alguien tenía la intención de calentar la plaza.

De acuerdo con esto, el capo pensaba que el Cártel de Matamoros, actualmente conocido como el Cártel del Golfo, eran el culpable, y en particular responsabilizó a Juan García Ábrego, luego de negarse a pactar una alianza con este para atacar al Cártel de Sinaloa.

El Señor de los Cielos tenía controlada a la Policía Estatal de Chihuahua y mantenía comunicación directa con el gobernador Francisco Barrio Terrazas, por lo que cuando el tema de los asesinatos de mujeres llamó la atención nacional, puso a disposición del gobierno estatal a 50 personas para que ayudaran en las investigaciones.

Las indagatorias fueron encargadas a Juan Pablo Ledezma, alias El JL, Amado Carrillo quería una línea de hombres que frenaran los asesinatos y que detuvieran a los homicidas.

Gracias a este grupo de sicarios surgió La línea, destinado inicialmente para contener el avance del Cártel de Matamoros en Ciudad Juárez; con el apoyo de la Policía se logró la detención al menos de 50 feminicidas.

Según sus investigaciones, la mayoría de los detenidos eran miembros del Cártel de Matamoros, que mataron a mujeres con la única finalidad de calentar la plaza.

También se esclarecieron otros asesinatos, aunque menos, en los cuales los homicidas eran novios o parejas de las víctimas.

De acuerdo con Borderzine, realmente nadie puede afirmar cuáles han sido los móviles de la masacre, pero lo interesante en el caso de las muertas de Juárez sería encontrar la causa de tanto silencio y encubrimiento.