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Cristy, la hermosa joven que conquistó a El Mono, integrante de Los Zetas

Juan Manuel Muñoz Luévano, alias El Mono, fue uno de los principales operadores de Los Zetas y uno de los reclutadores de niños más influyentes de la organización criminal.

Cristy, la hermosa joven que conquistó a El Mono, integrante de Los Zetas

Sin embargo, cayó ante el encanto de una joven llamada Cristy, También apodado El Ingeniero, El Mono fue conocido como el Barón de las Drogas desde 1999. Cuando Los Zetas se expandieron a Coahuila, a finales de 2004, lo buscaron para que se asociara con ellos.  El Mono se convirtió en lavador de dinero, distribuidor de gasolina robada en sus estaciones y el principal enlace entre la élite de Los Zetas y funcionarios de la Fiscalía de los gobiernos de los hermanos Moreira y de Jorge Torres López.

Investigado por la Procuraduría General de la República (PGR) por vender combustible extraído ilegalmente de los ductos de Pemex, Muñoz Luévano se distinguió por reclutar menores de edad para el cártel; sin embargo, nunca imaginó que una jovencita lo convertiría en su presa. En su libro autobiográfico Cristy no sabía amarme, la autora narra su paso por el mundo de las drogas al que sobrevivió y en el cual ‘cazó’ a El Mono.

‘Vestida para matar’, pantalones negros de piel con un top negro, Cristy relata que se dirigió al Bar Joy para ligarse al dueño, de quien se rumoraba que era narcotraficante, por lo que sus problemas se terminarían:

Por un lado, tendría barra libre de drogas y por otro nadie se atrevería meterse con la novia de un narco”

Publicado en Coahuila, el libro cuenta a detalle que, después de ubicar a El Mono, hizo lo necesario para seducirlo:

Al llegar me fui directo a la barra, pedí un vodka tonic y me metí al baño a echarme unas líneas. Cuando salí observé el lugar y lo ubiqué a él, o sea, al capo. Estaba sentado en el segundo piso con sus amigos, así que terminé mi trago y me subí en una bocina que estaba junto a su mesa”

Cristy, que en esa época era una joven preparatoriana de una escuela privada, relató que su estrategia funcionó a la perfección, pues los escoltas del capo la llamaron para decirle que ‘el señor’ la invitaba a su mesa:

Sin pensarlo me dirigí a donde estaba y me senté a su lado. Lo primero que se me ocurrió decirle fue, ‘¡Qué bárbaro, pareces mi papá!’. Todos los que estaban ahí me lanzaron miradas agresivas y fulminantes, literalmente uno de sus trabajadores me pisó para que me callara”

Pese a las advertencias de los sicarios, a El Mono le pareció graciosa la seguridad de Cristy y quedó encantado con su fresca honestidad, por lo que rápidamente la convirtió en su pareja:

Esa noche la pasé muy bien con él y con sus cuates y mis problemas para conseguir drogas terminaron”

En 2016, cuando el Cártel del Golfo y el Cártel de Sinaloa mantenían una ofensiva contra Los Zetas en Torreón, El Mono decidió huir a España, pero antes de viajar a Madrid le propuso a Cristy que se fuera con él.

Pese a que era solo una jovencita, Cristy estaba consciente de la vida que llevaría con el capo, por lo que se negó:

El señor me había propuesto ir vivir con él a Europa y a estas alturas del partido era lo único que me quedaba, aceptaría la propuesta aunque en el fondo tenía miedo, sabía que yo sólo era su juguete nuevo y lo más seguro después de un tiempo se aburriría de mí y yo terminaría prostituyéndome en cualquier antro”

Cuando El Mono ya radicaba en España, los fiscales federales de Estados Unidos que lo investigaban tendieron sus redes. Sabían que en México tenía protección del gobierno de Coahuila, pero en Madrid solicitaron a las autoridades que interceptaran todas sus llamadas.

El Mono fue detenido el 18 de marzo de 2016. En enero de 2017 el Gobierno español avaló su extradición a Estados Unidos, donde tenía pendiente una investigación por narcotráfico y lavado de dinero en San Antonio, Texas.

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