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Revelaciones, amantes y métodos de tortura, las impactantes declaraciones del juicio contra «El Chapo»

Después de tres meses de juicio, la semana pasada la Fiscalía y la defensa hicieron sus alegatos finales en el proceso por narcotráfico contra «El Chapo» Guzmán.

Revelaciones, amantes y métodos de tortura las impactantes declaraciones del juicio contra El Chapo

A partir del lunes se espera el veredicto de un jurado que podría condenar al capo a cadena perpetua por enviar más de 155 toneladas de droga a Estados Unidos a lo largo de 25 años, facturando unos USD 14.000 millones.  Según el fiscal Adam Fels, Guzmán envió la cantidad suficiente para «dar más de una línea de cocaína a cada persona de los Estados Unidos».

El juicio al narcotraficante mexicano se realiza en una corte de Brooklyn, en Nueva York. Durante 34 días desfilaron compadres, amigos, aliados, amantes, socios y detractores de Guzmán Loera. Casi todos fueron testigos protegidos del gobierno de Estados Unidos.  A lo largo del proceso se han revelado detalles sorprendentes sobre el antiguo líder del Cártel de Sinaloa.

Sobornos que «El Chapo» pagó a altos funcionarios mexicanos, detalles sobre su vida amorosa y anécdotas sobre ejecuciones perturbadoras, son solo algunos de los relatos que se han contado en el llamado «juicio del siglo».

Sobornos a ex presidentes

En el tercer día del proceso, el hermano del «Mayo», Jesús «El Rey» Zambada, fue llamado a declarar como testigo clave del gobierno estadounidense. El empleado del cártel de Sinaloa desde 1987 hasta su arresto en 2008 declaró que «el Chapo» y «el Mayo» eran socios y jefes del cártel.

Dijo que los dos coordinaban sobornos a la Procuraduría General de la República (PGR), a la policía, a militares y hasta a la Interpol. «El Rey» detalló que controlaba la actividad del cártel en Ciudad de México, lugar donde los sobornos para los funcionarios ascendían a 300.000 dólares por mes.

En su testimonio acusó de recibir sobornos del narco al ex presidente de México, Enrique Peña Nieto, al ex presidente Felipe Calderón Hinojosa, al ex secretario de Seguridad Genaro García Luna y a Gabriel Regino, ex colaborador del actual mandatario electo.

Minutos después de estas declaraciones, Eduardo Sánchez, vocero de Peña Nieto, y Felipe Calderón, calificaron de «falsas» las acusaciones.

«El Santo de los Narcos»

En la segunda semana del juicio apareció en una sala de juntas de la corte federal de Brooklyn la estatuilla de Jesús Malverde, el llamado «santo» de los narcotraficantes mexicanos que no está reconocido por la Iglesia.

La figura de unos 15.5 centímetros de altura, con la forma de un hombre sentado en un trono púrpura con un puñado de billetes en una mano y una bolsa de oro en la otra, apareció sobre la repisa de un estante.

«Apareció milagrosamente», dijo uno de los abogados de Guzmán Loera cuando la prensa le preguntó qué hacía allí la estatuilla del santo.

El abogado contestó que el «santo» apareció allí una semana antes, cuando comenzó a rendir testimonio por parte de la fiscalía Jesús «el Rey» Zambada, ex socio del «Chapo» en el Cártel de Sinaloa y hermano de Ismael «el Mayo» Zambada, líder prófugo del grupo criminal.

Malverse es un ícono de la «narcocultura» en México e incluso cuenta con su propia capilla en Sinaloa, tierra natal de «el Chapo» y su cártel.

El recinto es famoso porque en el techo y las paredes hay dólares pegados.

«Mi compadre no es mi enemigo»

«Es un traficante real que trabajaba con droga, un líder del cartel como mi papá», respondió «El Vicentillo» cuando la fiscal Amanda Liskmann le preguntó si «El Chapo» era un criminal real o un mito que vivía escondido en la sierra sin hacer nada.

En otro punto de ese mismo día el abogado de la defensa, Eduardo Balarezo, acusó al «Vicentillo» de que la información que estaba aportando en el juicio lo convertía en adversario de Guzmán.

«Mi compadre Chapo no es mi enemigo», aseveró afectado por la acusación el hijo de «El Mayo» Zambada.

«Él sabía que testificaría (en contra) porque me declaré culpable cuando él estaba libre, con mi padre, y me comprometí a cooperar con la Fiscalía», insistió Vicentillo, que reafirmó: «No veo el futuro y no sabía que mi compadre Chapo estaría aquí. No es mi enemigo».

En la última de las tres jornadas de su testimonio contra el antiguo socio de su padre, y tras 14 horas de declaración, Vicentillo Zambada se despidió cordialmente de su «compadre Chapo» con un educado cabeceo. El acusado correspondió y probablemente esa fue la última vez que ambos ex líderes del Cártel de Sinaloa se vieron cara a cara.

La «invasión» a México

El narcotraficante colombiano Juan Carlos Ramírez, alias «Chupeta», fue uno de los testigos del Gobierno de EEUU contra Joaquín «El Chapo» Guzmán. Probablemente él fue una de esas personas a las que se refería el abogado Jeffrey Lichtamn cuando dijo que muchos testigos cooperantes habían sido «una basura», pues testificaron en contra de «El Chapo» sólo para obtener una sentencia reducida.

Una de las afirmaciones que hizo «El Chupeta» durante la corte y que escandalizó a los medios fue cuando fijo que durante los años 90 llegaban tantos aviones con coca que parecía que Colombia «invadía» México.

«Chupeta» relató que su relación comercial con Joaquín el «Chapo» Guzmán comenzó en la década de 1990 y que le vendía su cocaína «de la mejor calidad», que luego el capo llevaba a los Estados Unidos.

«El Chupeta» declaró que Guzmán Loera había mandado matar al menos a 150 personas y que había traficado con al menos 400 toneladas de la droga colombiana desde México hasta Estados Unidos.

«Que un juez decida si mi esposo es culpable»

Después de dos años de no dar entrevistas, Emma Coronel Aispuro, esposa de «El Chapo» Guzmán, habló con la cadena Telemundo sobre su esposo.
Sobre los capos que acusaron a su esposo para buscar beneficios dijo que «no me clavo mucho en ello».

«Quiero pensar que todo va a ser justo conforme a lo que dicta la ley. Todo va a ser justo para él y para nosotros», dijo durante la entrevista realizada en los primeros días de diciembre y un mes antes de que por primera vez la involucraran en un delito grave, luego de que supuestamente planificó la fuga de su esposo del penal del Altiplano en Almoloya.

«Yo no he hecho ninguna cosa ilícita. Creo que está más que claro, ya me lo deben de haber verificado, pero es parte de todo el proceso que él está viviendo por el momento y esperemos que un juez decida si él es culpable o no», expresó en aquel entonces.

La otra amante

Uno de los testigos de la Fiscalía que desfilaron por la sala de juicios fue una ex amante del capo, cuyo testimonio dio mucho de qué hablar.

Lucero Guadalupe Sánchez López, de 29 años, una diputada que tenía una carrera brillante hasta que conoció al líder del Cártel de Sinaloa, dijo durante su testimonio que estaba confundida porque ella creía que su relación con el narcotraficante era «una relación de pareja».

Durante su testimonio dijo sentirse «traicionada románticamente» por «El Chapo».

Lucero reveló que la relación con el capo inició aproximadamente en febrero de 2011, cuando Coronel estaba embarazada de mellizas, que nacieron en agosto de ese año.

«Hermosura» o «M..» eran sus nombres de pantalla en los mensajes de texto que intercambiaba con el Chapo en los Blackberries «arreglados» que este le enviaba y le cambiaba cada unas dos semanas.

La mujer enfrenta una pena de 10 años de cárcel a cadena perpetua por traficar cocaína, pero espera obtener una reducción de su sentencia por colaborar con el gobierno.

«El Chapo» y los crueles métodos de tortura que imponía

El relato del último testigo cooperante del Gobierno estadounidense en el juicio del Chapo Guzmán, fue el más gráfico de todos.

Isaías Valdez Ríos, alias Memín o Memo, que empezó a trabajar como uno de los sicarios del «Chapo» en las sierras de Sinaloa en 2004, contó en la corte que vio a su patrón matar a un integrante del cártel rival de los Arellano Félix.

Después de dejarlo durante días encerrado en una suerte de gallinero, amarrado de pies y manos y con los ojos vendados, el Chapo le dijo «¡A chingar a tu madre!» y lo disparó con su pistola calibre .25.

Aunque el hombre seguía respirando, «así lo echamos al hoyo y lo enterramos», contó Memín.

Memín también contó que «El Chapo» torturó y ejecutó a dos integrantes del cártel rival de los Zetas. Detalló que el capo los golpeó con un tronco, les disparó en la cabeza y echó sus cuerpos a una hoguera.

«Tenían una cara de asustados esa gente…», dijo Memín.

El asesinato de Javier Valdez

Los hijos del capo mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera mataron al periodista mexicano Javier Valdez Cárdenas, porque insistió en publicar una entrevista con el narcotraficante Dámaso López Núñez, conocido como Licenciado o Lic, contra su voluntad, declaró el mismo López Núñez.

Valdez Cárdenas «desobedeció las órdenes amenazantes de los hijos de mi compadre y por eso lo mataron», dijo Licenciado en la corte de Nueva York Durante el juicio en contra de Guzmán Loera.

Valdez era especialista en narcotráfico, cofundador del semanario de Ríodoce de Sinaloa (noroeste) y colaborador de la AFP, fue asesinado a tiros en Culiacán, Sinaloa, el 15 de mayo de 2017.

Los hijos de Guzmán Loera «amenazaron a todos en la casa editorial para sacar una nota a modo y obligaron a que no sacara la entrevista. Pero como el periodista era íntegro, la publicó, desobedeciendo las órdenes de los hijos de mi compadre y la publicó», acusó López Núñez en la Corte.