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Una mansión, el robo de cocaína, un secuestro… las anécdotas que ligan a Pablo Escobar con México

La primera temporada de «Narcos México», la popular serie de Netflix, dio de qué hablar al incluir en uno de sus episodios un presunto secuestro del que habría sido víctima.

Una mansión, el robo de cocaína, un secuestro… las anécdotas que ligan a Pablo Escobar con México

En Colombia el fundador del Cártel de Guadalajara, Miguel Ángel Félix Gallardo, en la década de los ochenta por parte de Pablo Escobar Gaviria, líder del Cártel de Medellín.  En la serie de narcoficción, Escobar trataría de persuadir a Félix Gallardo de transportar su mercancía hacia Estados Unidos a través de tierras aztecas y ahí habría empezado la relación de Escobar con México.

Sobre la relación que tenía Escobar con México existen muchas historias, algunas confirmadas y otras que permanecen en el suspenso como la de la supuesta casa que compró en Tulum, en la Riviera Maya.  La historia inició en julio de 1992 cuando en un terreno, en este destino de playa que estaba alejado de la zona habitada.

Se empezó a construir una propiedad que según los lugareños era del capo colombiano quien alguna vez habría llegado en un helicóptero a supervisar las obras.  En ese entonces Escobar tenía negocios con el capo mexicano Amado Carrillo, del Cártel de Juárez, quien era el encargado de trasladar su droga a Estados Unidos.

La propiedad tenía el nombre original de Casa Magna y ahora funciona como un hotel. Està ubicada en el kilómetro 9,5 del camino Tulum-Punta Allen, a un kilómetro del arco de acceso a la reserva ecológica de Sian Ka’an.

La construcción original tendría un valor superior a los 17 millones de dólares y estaba integrada por dos residencias.

Uno de los hechos que alimentó el rumor de que la casa pertenecía a Escobar fue que en una sola noche, personal de la empresa de electricidad realizaron los trabajos necesarios para llevar iluminación al lugar, a pesar de lo difìlcil del acceso.

Los muros eran de un grosor capaz de soportar impactos de bala. Una de las versiones en torno a este lugar es que se trata de la zona que había escogido Escobar para esconderse de las autoridades tanto de su país como de Estados Unidos.

Víctima de un robo

En febrero de 2013, Jhon Jairo Velásquez, alias «Popeye», el jefe de sicarios del capo colombiano confirmó que un narco mexicano había traicionado a su jefe y además le había robado 12 toneladas de cocaína.

Se trata de Amado Carrillo Fuentes «El Señor de los Cielos», su antiguo aliado, lo que sucedió justo cuando tenía a autoridades internacionales buscándolo por todo el mundo.

Carrillo Fuentes fue el pionero en exigirles a los narcos colombianos que le pagaran en cocaína y que le dieran acceso al mercado en Chicago, Atlanta, Oklahoma y Seattle.

Los negocios entre Escobar y el mexicano iban bien hasta 1991 cuando el colombiano y su gente se entregaron a las autoridades para ingresar a «La Catedral», una cárcel mandada a construir por él.

«Estando nosotros en La Catedral, Amado Carrillo le robó al ‘Patrón’ como 12.000 kilos de cocaína. Esto lo hizo en alianza con el Cártel de Cali, que estaba en guerra con nosotros. Ahí se terminó la sociedad», recordó Popeye.
En venganza, Escobar quiso desatar una guerra en México para vengarse de «El Señor de los Cielos», pero por la falta de dinero y con las autoridades persiguiéndolo, Carrillo se salió con la suya.

La reunión con «El Chapo»

En la controvertida entrevista que el capo mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán Loera ofreció en 2015 al actor Sean Penn para la revista Rolling Stone, el fundador del Cártel de Sinaloa aseguró que se había reunido con Escobar una vez en Colombia.

Los negocios con el cártel de «El Chapo» iniciaron luego de la traición de Amado Carillo. A pesar que en internet circula una fotografía que da testimonio de la reunión, Jhon Jairo Velásquez declaró en 2016 a la cadena estadounidense Univisión que nunca existió ningún tipo de contacto entre los famosos capos. Ni en persona ni por teléfono.

Jairo Velásquez explicó que todo el contacto entre Pablo Escobar y los mexicanos era a través de él, aunque en el caso de Amado Carrillo, muerto en 1997 mientras se sometía a una cirugía estética, sí hubo trato personal, pero no con «El Chapo».