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Paco Stanley fue ejecutado por los Arellano Félix por ser muy amigo de Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los Cielos

Luis Alberto El Bolas Salazar Vega disparó y mató a Paco Stanley, comediante y conductor de Televisa, el 7 de junio de 1999 en el Periférico Sur de la Ciudad de México.

Paco Stanley fue ejecutado por los Arellano Félix por ser muy amigo de Amado Carrillo Fuentes, el Señor de los Cielos

Feliciano o Rubén Quintero Madrid, El Rito, es el segundo hombre que participó en la ejecución. El motivo: Paco Stanley estaba asociado al cártel sinaloense de los Carrillo Fuentes. Se convirtió en estorbo para los hermanos Arellano Félix, quienes tenían “dominada” la “plaza” en el Distrito Federal. Esta versión coincide con la publicada por el diario Reforma de la Ciudad de México el 8 de junio de l999.

Citando fuentes de la agencia antidrogas de Estados Unidos (DEA) “…en las que presuntamente Stanley aparece vinculado al ex capo Amado Carrillo Fuentes y el general J. Jesús Gutiérrez Rebollo”. Por esas ligas ordenaron ejecutarlo. Los Arellano comisionaron a su jefe de pistoleros Arturo Villarreal Heredia, El Nalgón, quien organizó el asesinato escogiendo a Salazar Vega y a Feliciano o Rubén Quintero.

Uno de éstos fue levemente herido durante la escapatoria, según la versión policiaca, pero nunca se logró saber a quién pertenecían los rastros dejados en el puente peatonal, cuando al huir lograron cruzar el dicho puente del periférico para treparse a un Jetta que los esperaba en la otra vía. El conductor de ese vehículo solamente fue identificado como El Hitler, muy cercano al jefe de los pistoleros: Villarreal Heredia.

Luis Alberto El Bolas Salazar Vega escapó del penal La Mesa, ubicado en Tijuana, el miércoles 14 de abril de 2004, alrededor de las 10 de la mañana. Un comando armado, integrado por hombres del Cártel Arellano Félix y Los Zetas, realizó los preparativos, terminando con una maniobra sorpresiva. Entonces Benjamín Arellano y Osiel Cárdenas Guillén, líder del Cártel del Golfo, mantenían buena relación al estar en el penal de La Palma.

La policía no ha logrado detener a Salazar Vega desde ese 14 de abril de 2004. Con él escaparon Fausto Sánchez González, Jorge Ruvalcaba Verduzco, Luis Chávez García y Héctor Flores Esquivias, este último a quien competidores del narcotráfico ejecutarían más tarde. Feliciano o Rubén Quintero Madrid, El Rito, también escapó de la misma penitenciaría el 30 de julio de 2003.

Con seis procesados más por narcotráfico y secuestro desarmaron a dos custodios. Se apoderaron de sus rifles AR-15. Salieron tranquilamente por la puerta lateral del penal que desemboca en la Avenida Los Pollos. Tampoco han sido recapturados. Un informante, que estuvo prisionero con ellos en Tijuana, reveló que en sus pláticas comentaron haber cometido el asesinato de Paco Stanley.

Inclusive se burlaban que “ni siquiera se las olía” la Procuraduría General de la República. Varias ocasiones explicó El Bolas, conscientemente, tomado o drogado, cómo realizaron la ejecución. Y fue constante presumir que les resultó fácil por la torpeza del guardaespaldas de Paco Stanley. Explicó que éste lo acompañó hasta su camioneta. Que le hizo al “abre-puertas” y dejó estacionado su carro escolta varios metros atrás.

Cuando dejó al cómico sentado con sus acompañantes y caminaba hacia su vehículo, se dio la oportunidad para llegar y ejecutar a Stanley. Para el caso, El Bolas platicó, solamente en una ocasión, que tuvieron el tiempo necesario para seguir a Stanley y conocer la rutina de sus recorridos, para escoger el lugar más adecuado y ejecutarlo. Vieron la maniobra del protector, acompañando al comediante al auto y regresando a su carro escolta.

Fue cuando decidieron que allí era el momento preciso. El Bolas nunca quiso reconocer quién de los dos pistoleros resultó herido. En algunas ocasiones dijo que solamente era puro escándalo de los periodistas. Inclusive el informante comentó que a principios de 2004, Luis Alberto Salazar Vega anunció “entre cuates” que los Arellano “nada más no lo iban a dejar solo”, pero nunca explicó sobre su fuga.

El informante explicó que el día del asesinato, Luis Alberto Salazar Vega efectivamente tenía el bigote demasiado crecido. Aparte es calvo desde más joven. Por eso fue confundido con El Cholo, un hombre que permaneció detenido acusado del asesinato y finalmente liberado al no poder fundamentar los cargos.

En tres ocasiones más, la misma versión fue cotejada con el informante en la búsqueda de confirmar sus anteriores referencias o encontrar contradicciones, pero siempre relató lo mismo. Detalló las fechas y hasta las frases que pronunciaron y se entrecomillaron en esta nota. Inclusive reconoció la fotografía de El Bolas. Se le mostraron con varias diferentes y lo identificó de inmediato.

Sólo quedó “en el aire” el nombre del tercer participante en la ejecución, a quien dijo que se le mencionó con el sobrenombre de El Hitler. LA FUGA DE EL BOLAS. Alguien del grupo que se fugó con El Bolas recibió una pistola de un visitante. Aparte, lograron una copia de la llave de la pequeña puerta de la cortina en la parte trasera de la penitenciaría, lugar que sólo se ocupaba para sacar la basura.

Pero tanto, El Bolas como otros, lograron ser asignados a la enfermería, donde pudieron estar cerca de la salida. Esto fue gracias a que tuvieron, evidentemente, un acuerdo con el subdirector del penal, Héctor Mares Cossío, quien luego de la fuga desapareció y hasta la fecha no has rastros de él. Se considera que este funcionario permitió la entrada del arma y logró la copia de la llave.

No hay una referencia oficial de que le pagaron para permitirles la facilidad de estar en el área de servicio médico y cerca de la salida. Entonces, y a una hora que seguramente estaba prevista, llegaron dos camionetas tipo Van a la parte trasera de la penitenciaría. Bajaron hombres vestidos de negro y con ametralladoras. Dispararon a los custodios en la torre.

El tiroteo fue la señal para que El Bolas y sus acompañantes salieran por la puerta de la cortina trasera, y subieron a las camionetas para así escaparse. EL BOLAS EN SECUESTRO. Luis Alberto El Bolas Salazar Vega, señalado por el informante como asesino de Stanley, fue detenido en febrero de 2002 en Tijuana, bajo el cargo de participar en el secuestro del narcotraficante sinaloense José Velázquez Martínez.

Precisamente en ese año se publicó que Salazar Vega “fue reclutado por un tal Arturo Villarreal”. Entonces todavía no era muy conocido el ahora pistolero en jefe de los Arellano Félix. Saltó a la fama cuando encabezó el atraco al bar Ruben’s Hood, en Tijuana, el mes de enero de 2004, y ejecutaron al ex subprocurador General de Justicia estatal, Rogelio Delgado Neri.

Decidieron matarlo al no aceptar éste intervenir precisamente a favor de Luis Alberto Salazar Vega para liberarlo del penal La Mesa de Tijuana. Luego de ser ejecutado el funcionario se supo que mantenía relaciones con asociados al Cártel Arellano Félix. En 2003 fue detenido con casi cuarenta funcionarios y llevado a la Ciudad de México, bajo sospecha de estar relacionado con el narcotráfico.

No se le pudo probar nada y por eso regresó a Tijuana, donde el procurador General de Justicia aceptó que retomara su puesto. Cuando lo asesinaron, hacía apenas unos meses que había renunciado y en ese momento no tenía cargo oficial. No hay una referencia de si en esa ocasión participó en la ejecución Feliciano o Rubén Quintero Madrid, El Rito.

Pero sí existe la hipótesis no desmentida de que actuaron algunos de Los Zetas, debido a que era la época cuando Benjamín Arellano y Osiel Cárdenas Guillén tenían buenas relaciones en el penal La Palma. EL NALGÓN. Arturo Villarreal Heredia, El Nalgón, es por eso hoy el pistolero en jefe del Cártel Arellano Félix. Según las hipótesis, que coinciden con las investigaciones de la Procuraduría General de la República, El Nalgón ordenó la ejecución del licenciado Francisco J. Ortiz Franco, editor de ZETA, en junio de 2004.

El motivo fue porque el periodista realizó una exhaustiva investigación. Descubrió a varios miembros del Cártel Arellano Félix. La FBI dio a conocer sus fotografías, pero Ortiz Franco tuvo información de quiénes eran los asociados. Inclusive todos se presentaron a fotografiarse para las credenciales, y para ello usaron el mismo saco y corbata. Eso originó que Villarreal ordenara el asesinato. NADA SOBRE STANLEY.

En la Procuraduría General de Justicia de Baja California y en la delegación de la Procuraduría General de la República no tienen referencia sobre Luis Alberto Salazar Vega como el asesino de Paco Stanley. Consultas en ambas fiscalías dijeron que sí tenían identificado a Salazar como miembro del Cártel Arellano Félix, pero que no había ninguna referencia sobre el asesinato de Stanley.

Pero el informante, que compartió la prisión con Salazar Vega y Quintero Madrid, lo confirmó hasta en tres ocasiones después de que hizo su primera revelación al finalizar julio. El informante salió de prisión al desvanecerse los cargos que había en su contra por secuestro y delitos contra la salud. Comentó que antes no se atrevió a revelar lo que se enteró de Stanley por temor a que se supiera y fuera asesinado por otros cercanos al Cártel Arellano Félix, que aún permanecen en la penitenciaría.

Hasta el momento no hay otra hipótesis sobre los asesinos de Stanley. Solamente la versión proporcionada por fuentes de la DEA y el informante, relacionándolo con el Cártel de los Carrillo Fuentes. El asesinato de Stanley provocó un fuerte señalamiento de TV Azteca, culpando al entonces jefe de Gobierno del Distrito Federal, ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas.

Esa televisora, como Televisa, le dedicaron horas a informar sobre el asesinato, superando en tiempo la transmisión de otros sucesos anteriormente considerados de relevancia. El procurador General de Justicia del Distrito Federal, licenciado Samuel del Villar, tuvo a su cargo la investigación. A 48 horas de ocurrida la ejecución, el procurador dio a conocer que encontraron cocaína en un bolsillo de Paco, además de que la autopsia reveló residuos que fueron confirmados con análisis de orina. También localizaron, en el vehículo de Stanley, una balanza para droga. Seis días después del crimen fue detenido Juan Márquez Curiel, El Diablo, conocido robacarros del Distrito Federal.

Le acusaron de ser el dueño del auto en el que huyeron los asesinos. Resultó Falso. También detuvieron y consignaron a Mario Bezares y a la edecán del programa de Stanley, Paola Durante. Un juez los procesó y encarceló. Salieron libres más de un año después. La Historia Día: Junio 7 de 1999. Hora: 10:28 am. Lugar: Periférico Sur. Cerca de El Charco de las Ra nas. Area de San Jerónimo. Impactos: 26 Víctimas: Francisco Stanley, 56 años. Jesús Núñez. Le tocó una bala al salir del restaurante.

Heridos: Lourdes Hernández, esposa del señor Núñez. Jorge El Güero Gil. “Patiño” de Paco. Pablo Hernández. Valet del restaurante. Acompañantes de Stanley: Jorge García, chofer. Mario Bezares, “patiño” Auto de Stanley: Lincoln Navigator. Auto de asesinos: Jetta. Cómo fue: Paco Stanley salió del restaurante seguido de Mario Bezares, Gil y su chofer.

Camino a su camioneta dos pistoleros bajan encarrerados por el puente peatonal del periférico. Uno se acerca a la camioneta cuando el guardaespaldas de Paco se retira a su carro escolta. Disparan. Sólo a Stanley. Evidente era la consigna. A nadie más. De otra forma los hubieran matado a todos. Inclusive estaban ya en la camioneta. Dos policías se dan cuenta y disparan a los agresores.

En la balacera son heridos el valet, El Güero Gil y muerto el agente de seguros Pablo Hernández. Los ejecutores logran cruzar el puente peatonal para abordar un Jetta que les esperaba en el extremo.

El asesinato de Paco Stanley, conductor de televisión y comediante, conmocionó a la Ciudad de México en 1999, comenzaron las especulaciones de que si fue por un crimen pasional, por celos profesionales o un ajuste de cuentas con el narcotráfico.

La Procuraduría capitalina realizó la investigación y arraigó a los presuntos culpables, quienes después fueron puestos en libertad por falta de pruebas.

Este 7 de junio se cumplen 19 años del asesinato de Paco Stanley; sin embargo, el crimen no ha sido aclarado y tampoco hay responsables en prisión, solo flotan en el viento rumores, por eso te presentamos…

4 hipótesis no muy descocadas del asesinato de Paco Stanley
Deuda condonada
Un expediente de la procuraduría capitalina sobre el asesinato de Paco Stanley señala que, por una fuerte deuda económica, Luis Ignacio Amezcua “El rey de las metanfetaminas” lo planeó junto con Erasmo Pérez Garnica “El Cholo”, durante una reunión en la zona 3 estancia 9 del Reclusorio Sur el 22 de abril de 1999. “El Cholo” y Paola Durante debían acordar el día del homicidio con Mario Bezares, quien, a cambio de «ubicar a la víctima», saldaría su deuda con Amezcua y al mismo tiempo se libraría del préstamo que le hizo Stanley.

Vínculos con el narco
En el boletín de prensa de la PGJDF con fecha 27 de agosto de 1999 se establece que existía una estrecha relación de Amado Carillo “El señor de los cielos” y Paco Stanley; incluso, que lo recibía en sus oficinas. Durante un asalto en noviembre de 1998, en el restaurante Las gaoneras, el conductor de televisión recibió la primera amenaza de muerte, ya que, al ser despojado de su reloj, le informó que había sido enviado por Luis Ignacio Amezcua a matarlo.

Después del incidente, Paco Stanley tramitó un permiso de portación de arma ante la Secretaría de Gobernación, que le fue otorgado el 11 de mayo de 1999; además, contrató a los hermanos Fernando y Enrique Pérez Tamayo como escoltas. El miedo no andaba en burro.

Trascendió que a Paco Stanley lo mataron porque le debía dinero al narcotráfico, al parecer se había negado a pagar una deuda y había mandado a volar a su proveedor.

Por eso, el 7 de junio de 1999 en el restaurante El charco de las ranas el conductor de televisión fue asesinado de cuatro disparos en la cara y la cabeza; además, Jorge Gil recibió seis disparos. Mario Bezares resultó ileso porque tardó 15 minutos en salir del baño, pero las constancias de la averiguación previa señalan que fue el responsable de que Paco Stanley estuviera colocado en la posición exacta que requería “El Cholo” y sus acompañantes para ejecutar el crimen.

De chivo los tamales
Durante años, las bromas de Paco Stanley con respecto a la esposa de Mario Bezares en los programas de televisión en vivo eran recurrentes y se especuló que el hijo de Brenda no fuera de Mayito, sino de Paco. Hubo quienes pensaron que Mario Bezares conspiró para matar a Paco Stanley, ya que se congraciaría con el narco y eliminaría a su sancho.

Malos pasos
Los estudios periciales establecieron que Paco Stanley presentaba lesiones en las fosas nasales, traía cocaína en el momento del atentado y en su vehículo se encontró un molino que se utiliza para pulverizar la coca. Entre sus ropas, llevaba una identificación vigente como servidor público de la Dirección General de Normatividad y Supervisión en Seguridad de la Subsecretaría de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación. Se dijo que Stanley tenía una cuenta de 5 millones de dólares en Islas Caimán. Y Mario Bezares dio positivo para cocaína en su análisis de orina.

Un informante de la DEA aseguró que Paco Stanley pertenecía a la estructura del cartel de Juárez, en una de las líneas de investigación se le señaló como proveedor de droga entre los adictos del mundo del espectáculo, al estar vinculado con los hermanos Muñoz Talavera, capos del cartel de Juárez.

La versión expone que fue acribillado por sicarios de los Arellano Félix, enemigos de Amado Carrillo en la batalla por ganar la plaza del entonces Distrito Federal, que los autores materiales fueron Luis Alberto Salazar Vega “El Bolas”, Rubén Quintero Madrid “El Rito” y un hombre apodado “Hitler”. Le estorbaba al Cártel de los Arellano Félix.

Otro versión.

“Es ese”. Simpático como los abogados de oficio, el custodio del penal federal me llevó por un pasillo tan oscuro que tropecé con un escalón.

Yo ejecute a Paco Stanley por que estaba dejando perdida en el Cartel de los Carrillo Fuentes

Yo le di plomo a Paco Stanley por ordenes de Amado Carrillo Fuentes esta es le verdad, el Mefistófeles, Mario Mefisto López Jolote, expolicía judicial, dice haber matado al conductor de Pácatelas, Francisco Stanley. Acababa de salir hace dos días del departamento de Observación y Clasificación interno, ciento once después de lo estipulado legalmente, No sabía dónde estaba. Despeinado, sucio y ansioso por un cigarro, me lo preguntó.

“En el Penal Federal de Matamoros, Tamaulipas”, le aclaré. Por el tono y forje de los jenízaros pensó que estaba en Puente Grande, Jalisco. Leía la Biblia en su celda del Reclusorio Norte cuando, sin aviso, se lo llevaron a una camioneta disfrazada de Sabritas y se perdió en la más profunda oscuridad que jamás hubiera imaginado.

“Yo maté a Paco Stanley”. La verdad, pienso en mi adentro, no sé porqué accedí a entrevistarme con este esperpento, que asegura ser el autor material del crimen y “un chivo espiatorio bajo el más injusto juicio”. Describe, según él, a los supuestos responsables: “Están arriba, en altos vuelos, ganan más en un día que lo que tú en toda tu vida, con todo respeto”.

– ¿Y porqué lo dices hasta ahora y no antes?
– Tienes que entender mi situación. Yo me voy a pudrir aquí y todo fue un chow montado. Pero me pusieron un cuatro, como ese el de Los últimos días de la víctima, pues el objetivo era yo y no el gordo. (Buen gusto tiene para leer, al menos) Todo lo que viste, el linchamiento al gobierno del DF, la prisión de Paola y el patiño Bezares, el Cholo, todos eran parte del espectáculo, una pantalla para desviar el tema.

– A ver… para empezar, si esto fuera cierto, ¿tu qué papel juegas?

– No contaron con que se les iba a salir de las manos el asunto. A mi solamente me contrataron. “Mira Mefisto, tu eres de los hombres más capaces de la corporación, sucede que le debemos un favor a alguien e hizo una apuesta con otro tan cabrón como él. El caso es que te tienes que echar a alguien que jugó con ambos bandos y quedó mal”. “Comandante, usted sabe que para aplicar la ley, hay que torcerla, pero nomás hábleme claro porque no le entiendo”. “Tu no preguntes y haz lo que te digo, que serás bien recompensado”. Me dieron el arma, el mapa, el disfraz, las fotos y las instruccionesdetalladas Solo tenía que hacerlo y un vehículo me esperaría.

Lo hice. En caliente, rápido y salí, algo alterado por el bullicio que se armó luego pero nadie me pudo reconocer. Entonces el comparsa Martínez, el chofer, que dicen que anda ni muerto ni vivo sino desaparecido, me sacó del lugar y todo estuvo tranquilo para mí varios días. Me recomendaron tomar unas vacaciones y no ver tele y estar sobrio completamente.

– Apenitas pasó la muerte de Paco… bueno… la verdad … honestamente sigo sin creerte, pero … te escucho… Ok, pasa su muerte, su funeral en horario completo y salen los primeros culpables…
– Todos ellos tenían cuentas pendientes. Fuera del escenario, me consta, ni se hablaban. Traían rollos de celos, drogas y negocios incumplidos entre ellos. Cuando vi al Cholo en los retratos y en los careos por la tele, yo nomás me cagaba de la risa. ¿A quién se le ocurrió? Ese cabrón había salido de una cárcel en los Yunaited Steits por asesinato apenas, era el sospechoso más obvio. Y su jeta, ¡seguro que ni sabía qué pedo cuando lo presentaron en la telera!

– ¿Y qué hay contigo?

La mano derecha le tiembla. Fuma a bocanadas fuertes, tose y vuelve a inhalar el cigarro. No mantiene la mirada sino hacia su lado izquierdo, intentando recuperar los recuerdos. Nunca volteó a la derecha, el hemisferio creativo. Eso me desconcertó.

– No te pases de listo. A mi me llamó el comandante a una comida, según dijo, en un Vips en Coapa. Quesque me iba a decir algo y que allí era seguro. Me olió mal esa proposición, pero ni tiempo tuve para hablarle al Zéfiro, el que sabía todas las movidas de la policía para que me acompañara. Llegaron varios compañeros de la corporación de repente, pensé que era una broma por mi cumpleaños. Orale, comandante, una fiesta sorpresa…. y ¡Mocos!, que me apuntan a la cabeza y me dan un culatazo. Desperté en el Reclusorio Norte, acusado de todo lo que hicimos desde que andábamos en la DFS hasta los tiempos de judicial, torturas, violación, homicidio, secuestro, robo. Pero nada que ver con lo de Paco. Y pensar que no tenía nada contra él, me caía bien incluso, p´a que te miento. Era vaciado bailando. De repente me dejaron caer toda, y cuando cambió la administración, quedé olvidado. Pensé que saldría pronto, pero lo único que me tocó fue el traslado hasta acá, que apenas que me dices es Matamoros. Mi proceso está parado, no sé ni las acusaciones que me imputan en concreto. Hasta apenas puedo hablar con alguien, y créame, no le será fácil sacar esta información.

“Pura pantalla o pura”, Yo le di plomo a Paco Stanley por ordenes de Amado Carrillo Fuentes esta es le verdad . Pocos días después del crimen, se supo que Paco Stanley era adicto a la cocaína y tenía nexos con el Señor de los Cielos, Amado Carrillo. El caso se convirtió en una novela transmitida a todo horario, los culpables eran todos y nadie a la vez. Hasta autoridades del DF cayeron.

Meses después, todos los sospechosos quedaron libres, nadie fue juzgado culpable. Y este hombre quedó olvidado, relegado, aislado en la ignominia. Nadie le cree que él mismo se acuse del crimen. “Solo exijo justicia, que metan conmigo a todos los mandos de la corporación. Que se sepa la verdad, ni siquiera admiten que yo maté a Paco Stanley. Ni me acusarían porque saldría la cloaca”. A decir verdad, yo tampoco le doy crédito.

– Y a final de cuentas, ¿quién salió ganando con esta comedia?
– Yo qué sé. No entiendo nada de política.

Acabó la entrevista abruptamente. El gendarme recibió una orden por radio, que me largara. Pedí concertar otra entrevista. “Luego vemos”, fue la evasiva.

Una llamada anónima me avisó que mejor ni saliera a la calle. Los nervios se me paralizaron. Dos días después de la entrevista, mi perro estaba degollado en la cocina. Junto a éste, o lo que quedaba, una nota. “No te metas”.

Un día como hoy pero de 1999, en la Ciudad de México es asesinado el humorista y conductor Paco Stanley siendo su homicidio el más impactante del espectáculo de México.

Francisco Jorge Stanley Albaitero conocido artísticamente como Paco, fue un humorista,actor y conductor mexicano. La mañana del lunes 7 de junio de 1999 fue asesinado en la Ciudad de México afuera de un restaurante llamado “El Charco de las Ranas”, poco después de haber terminado la transmisión de su edición matutina de “Una tras otra”. Stanley se encontraba desayunando en el restaurante con sus compañeros Mario Bezares, Jorge Gil y algunos de sus escoltas. Según testigos, Bezares había recibido una llamada telefónica la cual contestó alejándose de Stanley y Gil. Después de esto se dirigió al baño alegando que los alimentos que consumió estaban en mal estado y le habían hecho daño. Stanley y el resto se retiraron y esperaban a Bezares fuera del restaurante, en ese momento fueron sorprendidos por unos atacantes que descargaron una metralleta con más de 20 disparos hacia su camioneta, causándole la muerte instantánea a Stanley e hiriendo a su compañero Jorge Gil. En el lugar de los hechos también fue asesinado un hombre de 30 años de nombre Juan Manuel de Jesús Núñez, que era un agente de seguros que casualmente pasaba por las cercanías con su esposa que resultó gravemente herida; también heridas graves sufrió un acomodador de autos del lugar. Los 3 proyectiles que ocasionaron a Paco Stanley su fallecimiento, entraron y salieron de su cuerpo, el cuarto fue extraído de su cráneo por investigadores.

A raíz de su asesinato se plantearon diversas hipótesis de las cuales la que más cobró fuerza fue que tenía nexos con el narcotráfico ya que el día de su asesinato se encontró en su ropa una bolsa que se identificó como cocaína según afirmaciones de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) las cuales posteriormente fueron desmentidas por familiares. Este acontecimiento destacó una oleada de críticas de los medios contra el entonces Jefe de Gobierno del Distrito Federal: Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano así como el procurador Samuel del Villar por el desenfrenado crecimiento de la inseguridad en la que se vive en la ciudad. Sin embargo, parecía claro que este atentado fue perpetrado por el crimen organizado.

A las pocas semanas del asesinato se incriminó como autores intelectuales del asesinato a dos de los colaboradores en el programa del actor: Mario Bezares y la edecán Paola Durante. La teoría de que Stanley consumía o vendía drogas y la sospecha de Bezares como uno de los responsables del asesinato se fortalecieron aún más cuando en una emisión en vivo, mientras Bezares bailaba se tiró al piso, en ese movimiento se le cayó una bolsa trasparente con un polvo blanco la cual se supuso era cocaína, Bezares se la entregó discreta y nerviosamente a Stanley quien no comentó nada y sonrió nervioso; el programa era transmitido en un horario familiar y no contenía temas de adultos como para pensar que fuera broma y más bien un descuido deBezares.

Ese 7 de junio TV Azteca y Televisa tuvieron largas horas de transmisión mostrando el lugar del asesinato, haciendo entrevistas, vigilando al ministerio público y sobre todo criticando al gobierno del Distrito Federal por la poca acción ante la delincuencia que se vivía en la ciudad y no haber actuado a tiempo. “Alguien tiene que renunciar” decía Jacobo Zabludovsky en el noticiero del programa Hoy de Televisa, “La responsabilidad es de Cuauhtémoc Cárdenas…” afirmaba enojado Jorge Garralda en su programa A quien corresponda de Tv Azteca.

La Procuraduría General de Justicia (PGJDF) basó sus acusaciones en las declaraciones hechas por el entonces cocinero del narcotraficante Luis Ignacio Amezcua (presunto líder del cártel de Colima), Luis Valencia; quien aseguró que Amezcua se reunió con Mario Bezares y Paola Durante para planear el asesinato de Paco Stanley debido a deudas con las mafias de drogas. Durante las investigaciones también fue detenido Erasmo Pérez Garnica alias “El Cholo” cuyo físico coincidió con muchas de las caracterizaciones del retrato hablado del asesino de Stanley según testigos. Valencia señaló que escuchó a Amezcua ordenarle a el “El Cholo” (el autor material) que asesinara al actor “dado que le debía mucho dinero” y que Paola Durante actuó como enlace entre ellos. Además, mencionó que Bezares se retrasó de manera intencional en el baño del restaurante para dar tiempo a que los asesinos cumplieran con su misión.

El proceso se vino abajo después de que Valencia, que se encontraba en la cárcel por otros delitos, se retractara y denunciara que la PGJDF lo sometió a torturas para inculpar a los detenidos. Todos los acusados en el caso fueron declarados inocentes por falta de pruebas después de estar presos por más de año y medio.

A la fecha el caso sigue sin resolverse, aunque en últimas investigaciones se capturó a un presunto sospechoso que afirma ser el auténtico sicario del Sr. Stanley. Las averiguaciones no han sido del todo claras pues no se ha podido confirmar con certeza si efectivamente él fuese el sicario encargado de dicho atentado.

A pocos días de que se cumplan 15 años del asesinato de quien fuera conductor de televisión, Paco Stanley, Paola Durante, a quien se le relacionó con la muerte del conductor, presentará su libro donde revela todo lo que vivió durante el caso y es una manera de defenderse de quienes la han y siguen juzgando.

En entrevista para Shanik Berman, en radio Fórmula, y después de haber estado casi dos años en el reclusorio, Paola Durante dice que el libro es algo que toda la gente se lo ha pedido.

“Pero me daba miedo hacerlo, era recordar muchas cosas, vivir muchas cosas, creo que después d 14 años la gente me sigue juzgando, también los medios de comunicación, han pasado muchas cosas y creo que ya es tiempo de que yo hable, de que yo diga lo que yo viví, de cómo he crecido y como no me he dejado”, dice la entrevistada.

Recuerda la ex colaboradora del fallecido conductor, que muchas veces pensó que la vida no vale, “pero creo que este libro va a ser muy importante en mi vida porque contiene quince entrevistas con personas que tienen mucho que ver en el caso Stanley”

Añade que abarcará todas las situaciones vividas en el penal, así como el trato recibido por las misma autoridades, que en palabras de la actriz es de impunidad. El libro es una serie de entrevistas de gente involucrada en el caso, tales como Sergio Sarmiento, Mario Bezares, entre otros.

Declaró que el libro estará dedicado a su madre quien nunca la dejó caer y siempre estuvo con ella para apoyarla.

La muerte de Paco Stanley sigue siendo un tema polémico que ha dado mucho de qué hablar y se ha prestado a muchas especulaciones, lo cual lo mantiene como un episodio muy vigente que aún sigue sorprendiendo por lo trágico e inesperado.

Como parte de la historia que se desarrolla en la serie de televisión “El señor de los cielos“, producida por la cadena Telemundo, en la que se cuenta la vida y obra del narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, se aborda su supuesta relación con Stanley y algunos asuntos delicados que, seguramente, no estarán exentos de polémica.

La interpretación del fallecido conductor estuvo a cargo del actor Ausencio Cruz, también hubo un personaje de Mario Bezares para tener un cuadro completo de lo que fuera una compleja serie de conexiones que aún no logra esclarecerse, en la que se ha vinculado a Paco Stanley con los que fueran amos y señores del comercio de cocaína en Estados Unidos y Latinoamérica.

Los episodios en los que se toca el tema de Paco Stanley y su relación con “El señor de los cielos” son parte de la tercera temporada de la serie. Cabe destacar que Stanley fue violentamente asesinado a las afueras de un restaurante de la Ciudad de México por un comando armado en junio de 1999.

Su caso es destapado en varios capítulos de la serie de televisión “El señor de los cielos”, la cual abordará la relación de Amado Carrillo y Paco Stanley; Ausencio Cruz interpretará a “Mayito”

Jorge Nieto

Con 25 años de trayectoria en el mundo de la farándula, Ausencio Cruz regreso a la pantalla chica a dos años de su última participación en el programa Desmadruga2, de Israel Jaitovich.

Ausencio fue llamado a Telemundo y Argos para actuar en la tercera temporada de la serie “El señor de los cielos”, en la que interpreto a Mario Bezares, ya que se aborda la relación que sostuvo el fallecido conductor Paco Stanley con el narcotraficante que dominó los cielos de México y Estados Unidos para transportar cocaína.

El trabajo actoral que tuvo a su cargo mostro la relación que sostuvo Stanley con Ángel Isidoro “El Divino” y con Amado Carillo Fuentes (Aurelio Casillas, en la serie), “El señor de los cielos”, mote con el que fue identificado por la habilidad para transportar cocaína de Colombia a México y de México a Estados Unidos.

La serie da cuenta de la historia de Paco, quien fue asesinado a quemarropa el 7 de junio de 1999 en “El charco de las ranas”, en la Ciudad de México.

Ausencio recreo los éxitos de Mayito y Paco tanto en Televisa como en Tv Azteca.

LOS HECHOS

El lunes 7 de junio de 1999, después de haber terminado la transmisión de su edición matutina de “Una tras otra”, Paco Stanley se encontraba desayunando en el restaurante con Mario Bezares, Jorge Gil y algunos de sus escoltas.

Según testigos, Bezares había recibido una llamada telefónica, la cual contestó alejándose de sus compañeros. Después se dirigió al baño, alegando que los alimentos que consumió estaban en mal estado.

Stanley y el resto se retiraron y esperaron a Bezares fuera del restaurante, donde fueron sorprendidos por unos atacantes que hicieron más de 20 disparos hacia su camioneta, causando la muerte instantánea a Stanley e hiriendo a su compañero Jorge Gil

PERSONAJES

Los personajes más conocidos de Ausencio Cruz son:

– Valente Campillo: charro machista y misógino.
– Margarito Pérez: humilde personaje abusado por los demás.
Erreconerrechea: junior que abusa de su estatus.

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