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«Los niños anhelan ser sicarios», las impactantes declaraciones de un sacerdote en territorio dominado por el narco

El estilo de vida de los integrantes del crimen organizado, lleno de lujos de todo tipo, contrasta con la pobreza y violencia que se vive en las zonas más vulnerables del país.

Los niños anhelan ser sicarios, las impactantes declaraciones de un sacerdote en territorio dominado por el narco

Por lo que no es de extrañarse que en estos lugares lo niños quieran convertirse en sicarios, como lo señaló el sacerdote Adrián Alejandre Chávez. El cura asentado en la iglesia de la Asunción en el municipio de Parácuaro, en Michoacán, ha visto como tristeza cómo la lucha entre los grupos criminales Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Los Caballeros Templarios y Los Viagras ha convertido en pueblos o ranchos fantasmas a las comunidades Maravatío, El Tepehuaje y Ordeñitas.

Entrevistado por El Universal, el sacerdote nota al menos tres problemas por la presencia de los grupos armados en el corazón de Tierra Caliente, conformada por algunos municipios de Michoacán, Guerrero y del Estado de México, que son: el aumento de la violencia, el desplazamiento forzado y el interés de los menores de edad por ser sicarios.

«Hay muchos niños que incluso anhelan ser sicarios porque les han metido la idea de andar en el ambiente materialista del mundo. Los ven a ellos con buenos vinos, buenas ropas, en camionetas con último modelo. Se dejan embaucar por este tipo de vida», declaró para el medio mexicano.

El padre originario de la Plaza Vieja en el municipio de Tepacaltepec señaló que la solución al problema no está en la estrategia gubernamental; sino en que se debe cambiar el tejido social con educación otorgada por las familias, lo que es fundamental para acabar con la lucha de cárteles en Tierra Caliente, porque es en este entorno donde se les debe inculcar valores para que no se dejen corromper por las garras del crimen organizado.

Pese a esto, la iglesia también hace lo suyo y el párroco les comenta que «no sólo vean eso (los lujos de los criminales). Vean a todos los que estamos enterrando, todos los que estamos celebrando misa, los pequeños que están siendo asesinados, los que están drogados y están causando problemas».

«Yo siempre en la Eucaristía, a la hora de la oración universal, siempre pido por la paz. Siempre les digo a estas personas (criminales) que no somos nadie para juzgarlas, pero ante la justicia de Dios nadie va a escapar. Siempre les digo a los feligreses: pidamos por nuestros hermanos que se dedican a la violencia; que les llegue la conversión», agregó.

El representante del Tribunal Eclesiástico reveló que nunca ha recibido amenazas, pero sí advertencias «amables»: «un comentario de que no teníamos que hacer eso (animar a la gente), pero muy amablemente; que ellos iban a ser respetuosos. Me habrán detenido dos o tres veces, pero lo más amable posible, nunca una agresión».

De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), de 2006 a 2017 sumaron 11.000 los niños, niñas y adolescentes asesinados y 6.800 los desaparecidos en el contexto de la lucha contra el crimen organizado en el país.

Mientras que el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI) destacó que cada año 7.000 menores de edad reciben sentencias por diversos delitos.

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