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La traición que rompió la alianza entre los Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa

La batalla entre los grupos delictivos nació a partir de una traición del Cártel de Sinaloa, durante los años noventa, el crimen organizado en México.

 La traición que rompió la alianza entre los Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa

Llegó a un nivel superior, pues el narcotráfico surgía con gran fuerza.  Entre los grupos más fuertes de aquella época estaban los Beltrán Leyva y el Cártel de Sinaloa. Todo iba viento en popa, pero la amistad entre estas organizaciones se transformó en una guerra sin cuartel por un simple hecho: una traición.

Un reportaje hecho por La Jornada en 2008 detalló que exfuncionarios de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (Siedo) vinculados a la red de corrupción de servidores públicos que recibieron sobornos por parte de los hermanos Beltrán Leyva revelaron a la Procuraduría General de la República (PGR) el motivo real por el que esta organización rompió relaciones con el Cártel de Sinaloa que encabezó Joaquín El Chapo Guzmán e Ismael El Mayo Zambada.

La PGR informó que la ruptura entre ambas organizaciones ocurrió en febrero de 2008 luego de que la gente al servicio de El Mayo Zambada dejó fuera de un negocio de drogas a Arturo Beltrán Leyva, El Barbas, (abatido en 2009) hecho que fue visto como traición.

Desde ese momento, surgió un sinfín de asesinatos por ajustes de cuentas en el norte y centro de la república; por si no fuera suficiente violencia, los hermanos Beltrán Leyva comenzaron a traficar cargamentos de cocaína procedentes de Colombia y Venezuela sin los lineamientos de El Chapo Guzmán.

Antes de la traición, el vínculo entre los capos de ambas organizaciones era tan fuerte que eran conocidos como la Federación de Cárteles, siendo así los referentes de la droga en la zona norte del continente americano.

Al sur del país la gente de El Chapo recibía los embarques de cocaína procedentes de Colombia y luego los enviaban por tierra a Estados Unidos, mientras que en la CDMX, los hermanos Ismael y Jesús Zambada sacaban los cargamentos de narcóticos del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México para llevarlos a la frontera de norte y cruzarlos al vecino país.

Por su parte, el capitán Fernando Rivera Hernández, exdirector adjunto de inteligencia de la Siedo, detalló los orígenes de la traición y los motivos por los que ambos cárteles iniciaron una sangrienta batalla que registró al menos 75 asesinatos entre 2008 y 2012.

El Diecinueve, un sicario al servicio de los Beltrán Leyva apodado así porque había perdido una falange me pidió que junto con mi grupo en la Siedo nos avocáramos a la búsqueda de Nacho Coronel, pues él y su gente habían traicionado en el negocio a don Arturo Beltrán Leyva y que por ello querían cobrar venganza”.

En su declaración ministerial, el exfuncionario de la Siedo aseguró que por ese trabajo para el crimen organizado, los Beltrán Leyva les iban a pagar 350 mil dólares; sin embargo, él afirmó que ‘nunca hicieron ese jale’.

Los líderes de ambos cárteles se encuentran fuera de servicio ya sea porque fueron abatidos, están prófugos o en prisión.

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